“Juan Gabriel. Lo que se ve no se pregunta” (Ediciones B) reúne 16 textos que recogen en voz de periodistas, escritores y poetas el sentir del pueblo por la partida del “Divo de Juárez”, que puso en la agenda mediática temas como la libertad de expresión y el derecho a la diferencia, además de su pasión desde pequeño por la música.

La publicación también dibuja las diversas facetas del compositor, que lo configuraron para ser quien fue y para legar una forma de mirar la vida a través de sus canciones. Además, este libro presenta una serie de imágenes de momentos representativos en la vida de Juan Gabriel.

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En voz de su compilador, Braulio Peralta, Carlos Monsiváis fue el primer intelectual en reconocer el estatus de Juan Gabriel como ídolo popular por ser una “figura imprescindible de la música y ser el cantautor que sustituyó el rostro del machismo por el de un ser amanerado que los hizo bailar y cantar”.

El poeta José Homero apuntó que “se comprende mejor el imaginario colectivo revisando su lírica que cualquier otro estudio sobre el ser del mexicano”.

En tanto, para Pável Granados, investigador musical, con la partida de artista “sólo hemos raspado superficialmente el fenómeno, ya que si Agustín Lara fue el creador de un estilo y lenguaje amoroso y José Alfredo Jimenez construyó un “alma altiva”, el cantante de ‘No tengo dinero’, “hizo de la balada su ecosistema y creo soliloquios en que el alma del amante se habla a sí misma y en donde el reclamo, la resignación o el perdón se enuncian a partir de cierto desamparo”, señala.

En su texto, Sabina Berman expone que con “una sencillez premeditada”, Juan Gabriel logró cruzar de una clase social a otra y de una generación a la siguiente que –al escucharse a solas o en compañía–, a cada uno nos hermana con un nosotros, desde la señora de zapatos altos de Santa Fe, pasando por el izquierdista recalcitrante y el cura de sotana”.

La nueva publicación, ya disponible en librerías chilenas, dibuja las diversas facetas del compositor que lo configuraron, como señala Ernesto Reséndiz Oikón en su texto: “A Juan Gabriel le sobreviven cuatro hijos y nietos. A Juan Gabriel le sobrevive una nación que repudiaba la jotería, pero fue seducida por ella”.