A través de una carta pública, Ada Huentecol Leviluan, madre de Brandon Huentecol -el joven mapuche de 17 años que fue baleado por la espalda por un carabinero- dio a conocer sus impresiones tras el proceso de recuperación de su hijo y la difícil situación que viven desde el pasado 18 de diciembre, cuando ocurrió lo que la institución policial definió como “un accidente”.

Brandon Hernández Huentecol del sector Curaco, de la comuna de Collipulli, resultó gravemente herido tras recibir un impacto de escopeta en su espalda disparada por un efectivo de Fuerzas Especiales de Carabineros, el Sargento Segundo Cristián Rivera. Según relató la familia, el hecho ocurrió cuando Brandon intentó proteger a su hermano de 13 años, que había sido reducido violentamente por un funcionario policial en el marco de un control de identidad.

En los próximos días, el joven mapuche deberá dar testimonio ante la justicia de los hechos, por lo que tendrá que ser trasladado desde la Clínica Alemana de Temuco, donde se encuentra internado, hasta los tribunales de Collipulli.

Además de agradecer a todos y todas quienes han otorgado apoyo y solidaridad a la familia, Aida Huentecol señaló que “siento una tremenda alegría, ya que a pesar que hace un poco más de un mes mi hijo Brandon Isaac Hernández Huentecol de 17 años llegó prácticamente muerto al hospital de Collipulli producto del salvaje ataque perpetrado por el Sargento 2° Cristian Rivera Silva, el día de hoy se encuentra en franca mejoría“. Incluso, ya dio sus primeros pasos.

Huentecol señaló que este será un largo proceso y que seguramente quedarán muchas secuelas en la salud de Brandon de por vida, pero que su buen ánimo y fortaleza le permitirá salir adelante. De la misma manera, exigió que el carabinero Cristian Rivera Silva asuma su responsabilidad en los hechos, asegurando que hasta ahora no se ha hecho cargo de manera individual, así como tampoco la institución policial.

“Esta misma institución que defiende y protege en su himno a la infancia: “Duerme tranquila niña inocente / Sin preocuparte del bandolero / Que por tus sueños dulces y sonrientes /Vela tu amante carabinero” ¿Dónde estaba aquella institución cuando uno de sus integrantes ataca a un niño, lo reduce con violencia y le dispara por la espalda? ¿Dónde están las autoridades del gobierno que tiene la obligación y los medios para aplicar justicia? Nosotros necesitamos que comprendan nuestra situación, que se pongan en nuestro lugar y que no continúen considerándonos ciudadanos de segunda categoría, que no haya más impunidad”, cuestionó.

La madre del joven baleado aseguró no entender que el sargento 2° Cristián Rivera continúe con sus funciones después del ataque.

“Estos ‘guardianes de la paz’ están allí, en su propia guerra”

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Aida Huentecol recalcó que, en contraste a las consignas de paz en La Araucanía e intenciones de diálogo, sus vecinos y familiares se encuentran, día tras día, “inundados” de la fuerza policial: “Ellos aterrorizan las calles de nuestras ciudades, allanan nuestras casas, golpean a nuestros hermanos, intentan asesinar a nuestros hijos”.

Además, explicó en detalle lo ocurrido aquel 18 de diciembre, asegurando que conocía a uno de los policías que se encontraban presentes cuando le dispararon a su hijo.

“En ese instante se encontraba un carabinero de nombre Patricio Vergara, que según él era cristiano, él que conocía a mis hijos. Los conoce desde niños e incluso él y su esposa fueron a tomar once a mi hogar. Ese mismo carabinero me fue a buscar para ayudar a prepararles un almuerzo a sus padres cuando ellos cumplieron 50 años de matrimonio. ¿Por qué si nos conocía no reaccionó de otra forma o controló la situación? ¿Por qué no dijo conozco a esos niños, déjenlos o suéltenlos? Brandon decía- Mire don Patricio como me tienen – Y él lo único que hacía era reírse, burlarse y apoyar a los demás carabineros en su labor”, relató.

Por último, Huentecol aseguró que lo ocurrido con su hijo no fue un accidente, como algunos medios de comunicación han planteado, sino que fue “violencia brutal e innecesaria por odio a nosotros, al pueblo mapuche. Estos “guardianes de la paz” están allí en su propia guerra y nosotros los que siempre hemos vivido allí somos sus enemigos”.

Por último, llamó a no callar más ante estos abusos. “Somos chilenos, somos mapuches y lo más importante, somos seres humanos sin más distinción. Si seguimos distinguiéndonos, apuntándonos, viviremos en un Chile que jamás podrá dialogar”, cerró.