Trump cumple amenza de construir muro en la frontera con México

“Mañana será un gran día para la seguridad nacional. Entre muchas otras cosas, construiremos el muro”. Fue el tweet con el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este miércoles firmará la orden para construir el muro en la frontera con México.

Big day planned on NATIONAL SECURITY tomorrow. Among many other things, we will build the wall!

Esta será la primera de una serie de acciones para reprimir la inmigración y reforzar la “seguridad nacional”, una de sus más controvertidas promesas de campaña.

El mandatario suscribirá la orden para levantar el muro en una intervención en el Departamento de Seguridad Nacional el mismo día en que el ministro de Exteriores, Luís Videgaray, llega a Washington para preparar la visita del presidente Enrique Peña Nieto, uno de los primeros jefes de Estado que visitará la Casa Blanca el próximo sábado.

La interrogante que aún queda por resolver es de dónde saldrán los 14 millones de dólares que se estima que costará la construcción de los 3.185 kilómetros de barrera. Trump aseguró que sería financiado por México, pero el ejecutivo de Peña Nieto lo niega, con lo que es posible que la factura tenga que pasar por el Congreso.

Detenciones, torturas y refugiados

Según informó el diario The New York Times, Trump también estudia otras medidas en materia de seguridad nacional. Además de mantener en funcionamiento la cárcel de Guantánamo, la nueva administración revisará si la CIA reabre los llamados “lugares oscuros”, los centros de detención e interrogatorio en el exterior que el ex presidente Barack Obama cerró cuando llegó al poder en 2009. Se trata de un programa muy reservado con lo que no está claro que la orden llegue a hacerse pública, señala el medio.

En la misma línea, analizará la normativa interna del Ejército para recuperar técnicas de interrogatorio, después de la polémica de hace unos años sobre la prohibición de la tortura.

Sobre los refugiados, el nuevo presidente plantea frenar la acogida de personas procedentes de Siria y de otros países de mayoría musulmana, incluidos Afganistán, Irak o Somalia). La medida responde a otro de sus compromisos electorales de prohibir la inmigración de musulmanes a EEUU.