El empresario multimillonario brasileño Eike Batista fue este jueves el objetivo que la policía brasileña persiguió en una nueva operación del caso Lava Jato. Sin embargo, cuando la policía procedió al allanamiento de su domicilio en Río de Janeiro, Batista no fue encontrado y la policía sospecha que voló a Nueva York el martes por la noche con un pasaporte alemán.

El empresario tiene una orden de detención preventiva por ser sospechoso de haber pagado un soborno de 16.5 millones de dólares al ex gobernador Sérgio Cabral,  del Partido Movimiento Democrático de Brasil (PMDB). El abogado del multimillonario dijo a la Policía Federal que Batista pretende entregarse. Pero si no establece contacto con las autoridades en el “cortísimo plazo”, será considerado como prófugo, según un delegado del cuerpo policial.

La Policía Federal está en pleno contacto con la Interpol para saber si llegó realmente a Nueva York, hay información de que pudo haber salido con pasaporte alemán”, comentó el delegado de la Policía Federal Tacio Muzzi.

La operación bautizada como Eficiencia es una de las artistas del macro caso Lava Jato e investiga un esquema de corrupción liderado por el ex gobernador Sérgio Cabral, que habría ocultado cerca de 100 millones de dólares en el exterior, según las investigaciones, por lo que lleva preso desde noviembre del año pasado.

“En forma sofisticada y reiterada, Eike Batista utiliza la simulación de negocios jurídicos para el pago y posterior ocultamiento de valores ilícitos, lo que prueba la necesidad de su prisión para la garantía del orden público”, dijeron los fiscales responsables de la investigación.

Sospechosa muerte del juez de la macro investigación

Los primeros estudios de la caja negra del avioneta que hace una semana se estrelló a la costa de la ciudad de Paraty en la que murió el juez brasileño Teori Zavascki empiezan a salir a la luz.

Según los investigadores, la caída de la avioneta no dio aviso alguno porque no hubo alerta de problemas técnicos ni mecánicos en el avión. En las grabaciones de los últimos momentos de la caja negra el piloto Osmar Rodrigues conversa con otras personas que volaban en la zona, y dice que solo va a esperar que la lluvia se detenga para aterrizar, minutos después se interrumpe la grabación.

El magistrado, de 68 años, supervisaba una importante sección de la investigación de corrupción Lava Jato, por lo que las circunstancias de su muerte despertó sospechas de no haber sido accidental.

La ausencia del Zavascki abre un interrogante acerca del futuro de la pesquisa porque con su muerte se perdió una de las piezas claves para seguir el procedimiento jurídico. De hecho,  hasta ahora no se conoce cuando se sabrá quien reemplazará su cargo.

La operación Lava Jato investiga los sobornos pagados por grandes constructoras a partidos y políticos para hacerse con contratos de la estatal Petrobras. La revelación del entramado político y económica ha minado la confianza de los inversores en las empresas brasileñas, justo en momentos en que el país atraviesa por una de las peores y más largas recesiones de su historia.

Impulsada desde la ciudad de Curitiba, capital del estado de Paraná, por el juez de primera instancia Sergio Moro, ha llevado a la cárcel a decenas de empresarios y políticos de partidos de casi todo el espectro brasileño y ha dictado más de un centenar de condenas. La cifra podría aumentar considerablemente cuando la Corte Suprema valide las “colaboraciones premiadas” de 77 exejecutivos de la constructora Odebrecht, una de las principales constructoras implicadas en el escándalo de las licitaciones fraudulentas en Petrobras.