CUT inicia congreso a seis meses de polémicas elecciones: Voto universal es la gran incógnita

A salón lleno y con un minuto de silencio por las víctimas de los incendios forestales partió esta mañana el XI Congreso de la Central Unitaria de Trabajadores, que se realizará hasta el 28 de enero en las dependencias del Sindicato de Banco Estado. Hasta las seis de la tarde de hoy se votarán las reformas al estatuto de la organización, acordado después del polémico proceso de elecciones de agosto pasado, marcado por tener padrones adulterados en todo el país, como denunció El Desconcierto, y que provocó que dos de las listas que competían en los comicios se querellaran ante el Tribunal Electoral Regional. Entre las reformas más esperadas está la que otorgaría el voto universal en las elecciones.

Los dirigentes acreditados tendrán a su disposición 10 computadores mediante los cuales emitirán sus sufragios en el sistema de voto electrónico. El soporte de la votación está a cargo de la empresa Evoting, la misma que en diciembre pasado presentara una serie de problemas de verificación de los votos de las elecciones de la ANEF. Según reconociera el gerente de Evoting, Mario Novoa, “los votos no se podían considerar como válidamente emitidos porque se podía ingresar cualquier código de verificación”, añadiendo que eso dejaba abierta la puerta a formas de vulnerar el sistema de votación. Finalmente las elecciones debieron aplazar por cerca de una semana.

Silvia Aguilar, presidenta de la comisión organizadora del Congreso, aseguró que el proceso estaba garantizado en tanto se contaba con un ministro de fe. Además, al votar se exigirá no sólo el RUT del dirigente sino que también el código verificador único de cada cédula de identidad.

Los contenidos de la “auto-reforma sindical” que se deciden hoy

Foto: @NolbertoDíaz en Twitter

Foto: @NolbertoDíaz en Twitter

Todos los dirigentes acreditados deberán pronunciarse respecto a una serie de propuestas que buscan fortalecer la transparencia y democracia interna de la Central Unitaria, fuertemente cuestionada por los sectores disidentes a las últimas presidencias. Así, por ejemplo, se propone reformar el requisito de 3/5 que actualmente se exige al Consejo Directivo Nacional para realizar cambios en el estatuto, cuestión que ha impedido sistemáticamente reformas por distintas alianzas entre sectores de la CUT. Hoy se propone que quede en una mayoría simple.

Otra de las mociones tiene que ver con establecer una cuota de género que exija al menos un 30% de mujeres en el Consejo Directivo Nacional bajo el argumento de que la Reforma Laboral ya fijó un estándar mínimo al respecto, sumado a que la dirección de la multisindical no estaría representando la composición de género de la fuerza de trabajo nacional.

Pero el punto más polémico tiene que ver con la forma de votación en las elecciones nacionales, que actualmente consiste en un sistema de votación ponderada de acuerdo a la cantidad de afiliados con las cuotas al día. Lo que se propone es el voto universal de los afiliados, que pese a que fue proclamada como consenso luego de las polémicas elecciones de agosto, hoy no tiene un apoyo total.

El Consejo Directivo Nacional Ampliado de la CUT, realizado el pasado 13 y 14 de enero, votó que la moción respecto a la forma de voto en las elecciones no incluya plazos para los cambios, sino la constitución de una comisión que estudie las condiciones que permitan el tránsito hacia el voto universal. Se aprobó gracias a la fuerza mayoritaria desplegada por los sectores que lideran Bárbara Figueroa y Nolberto Díaz, actuales presidenta y vicepresidente de la multisindical.

Hasta el cierre de esta edición permanecía en la incógnita si se votará a favor del paquete de modificaciones en general o, como apuestan los sectores disidentes de la CUT, a que sea una a una. Esto, ya que la modalidad general condicionaría el avance de medidas como la cuota de género o la baja del quórum calificado a aceptar la dilación de los avances en voto universal.

El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar señaló a El Desconcierto que “nuestra postura como gremio es que la votación debe ser un afiliado un voto y eso vamos a votar. Lo que vimos en el aplausómetro y las intervenciones durante el bloque de la mañana es que hay un alto porcentaje que está en la misma línea y esperamos que voten en ese sentido”.

Aguilar explicó “la trampita” de que se vote por cada moción: “Todos dicen que están a favor, pero para el 2084 y nosotros estamos hablando de la próxima elección. No hay argumentos de peso para seguir postergando”. En relación al nuevo sistema de voto electrónico, afirmó que “la modernización principal que debe hacer la CUT es el voto universal. Todo lo demás es accesorio. O sea, tener voto universal es modernizarnos a nivel de 1850, aproximadamente”.

Por su parte, Andrés Giordano, consejero nacional electo por el sector disidente y presidente del Sindicato Starbucks, señaló que “varios gremios apoyan abiertamente el voto universal: sectores de la Anef, el Colegio de Profesores, la Confusam y todas las organizaciones que conformamos A recuperar la CUT. Quiero creer que la idea está instalada por la urgencia política y que la discusión se centrará en el cuándo implementar el voto universal”.

Como parte de la directiva de la CUT, Nolberto Díaz explicó a este medio que el debate será de cada modificación punto a punto, pero que el voto es de aprobación o rechazo a la reforma en sí, no por moción. Respecto a su postura sobre el voto universal,  el representante de los trabajadores de Enap explicó que “como miembro de la directiva CUT yo estoy a favor que se repitan las elecciones de aquí a abril con padrones limpios y transparentes y que los siguientes procesos sean con voto universal”.