Una de las primeras acciones del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue la llamada “Ley Mordaza Global”. Con ella prohibió que organizaciones que entregan servicios de aborto o información al respecto reciban financiamiento público de EE.UU. El revuelo que causó la medida tuvo una pronta respuesta a cargo de la ministra holandesa de Comercio Exterior, Lilianne Ploumen, quien anunció al diario inglés The Guardian que el gobierno de su país tomará cartas en el asunto impulsando un fondo internacional que financie programas de todos los países en vías de desarrollo para el control de la natalidad, el aborto y la educación de las mujeres.

Cabe destacar que la Ley Mordaza de Trump no incluye los abortos realizados por violación, inviabilidad fetal o peligro de vida de la madre, actualmente en debate en el parlamento chileno. Aún así, varias instituciones sin fines de lucro como Planned Parenthood o IPAS advirtieron del profundo impacto que tendrá la ley de Trump en zonas como Latinoamérica, donde según sus cálculos ocurren 4 millones de abortos inseguros cada año.

En tanto, la ministra holandesa señaló que buscarán una alianza de decenas de países junto con fundaciones. “Estamos en conversaciones con entre 15 y 20 países y también hemos hablado con fundaciones. Además de ponernos en contacto con varios países europeos con los que ya trabajamos en estos temas, también estamos en contacto con países de Sudamérica y África y con sus fundaciones. Es importante contar con el mayor apoyo posible para el fondo”, dijo Ploumen a The Guardian.

La autoridad holandesa aprovechó de fustigar la decisión de Donald Trump, señalando que “esto tiene consecuencias a largo plazo. En primer lugar, para todas aquellas mujeres que deben tomar la decisión de si quieren tener un hijo, pero también para sus maridos, hijos y para la sociedad en conjunto. La prohibición del aborto no provoca menos abortos. Solo lleva a prácticas más irresponsables y a más muertes por maternidad”.