Durante el pasado lunes 23 de enero, una asistente social enviada por la Intendencia Metropolitana de Santiago llegó hasta el campamento “4 de septiembre”, ubicado en la comuna de Las Condes, para realizar un catrasto de sus habitantes. El objetivo era realizar un catastro de sus habitantes, ya que el municipio de Las Condes hizo llegar hasta la Intendencia una petición de desalojo.

La instrucción de la municipalidad, presidida por el alcalde UDI Joaquín Lavín, ha sido objeto de cuestionamientos de parte de los vecinos. Tras varios intentos de reunión solicitados al alcalde, lograron tener una audiencia, según consignó Radio Villa Francia.

El vocero de las familias, David Cabezas, señaló que  “habíamos solicitado por la ley de transparencia una audiencia con el alcalde, por lo que estaba obligado a aceptarla, pero igual fue rechazada, y nos derivaron al encargado de Desarrollo Social. Nosotros rechazamos esto, porque queríamos hablar con el alcalde, y ver si tenía una disposición distinta al alcalde De la Maza. Como por transparencia no nos escucharon, fuimos sin hora a la atención ciudadana que atiende el alcalde, nos hicieron esperar y luego nos atendió, ahí nos dijo que no desalojaría hasta que tengamos una reunión a principios de febrero”.

Los pobladores han realizado varias acciones para denunciar lo que está ocurriendo. Algunos lienzos destacan las consignas “En Las Condes la pobreza se esconde” o “Lavín: ¿Protege la vida desalojando niños y embarazadas?“, mientras que el alcalde se excusó asegurando que los vecinos han reclamado.

Según datos del municipio, en Las Condes viven cerca de siete mil familias en condición de allegadas. Muchas de ellas decidieron, a finales de 2015, instalarse en un terreno del Serviu para vivir, dadas sus condiciones de hacinamiento. Hoy, algunas acumulan ya cerca de ocho años postulando a subsidios habitacionales.