La masiva reacción ante el veto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los refugiados y ciudadanos de siete países de mayoría musulmana (Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalía y Yemen) no se ha hecho esperar.

Este domingo miles de personas protestaron en varias ciudades y aeropuertos del país para mostrar su rechazo e indignación contra las políticas migratorias que el nuevo presidente aprobó el pasado viernes. Las convocatorias más numerosas tuvieron lugar en Nueva York, Washington y Boston, pero también fueron muy concurridas en Atlanta, Filadelfia y en las cuarenta ciudades donde se replicaron las protestas.

Más allá del enojo ciudadano, la decisión de Trump también fue condenada por las empresas más destacadas de Silicon Valley. Los líderes de Apple, Google y Facebook enviaron correos electrónicos a sus empleados para expresar el rechazo a la medida del presidente e informar que se preocuparán de los trabajadores afectados para ayudarlos.

El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, recordó a Trump que Estados Unidos “es una nación de migrantes” y que “necesitamos que el país sea seguro, pero deberíamos hacerlo centrándonos en la gente que realmente supone una amenaza”. “Mis bisabuelos llegaron desde Alemania, Austria y Polonia. Los padres de Priscilla [su esposa] fueron refugiados provenientes de China y Vietnam. Estados Unidos es una nación de inmigrantes, y deberíamos estar orgullosos de ello”, escribió el empresario en su perfil oficial.

Por su parte, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dijo que la empresa contactó con la Casa Blanca para advertir sobre el efecto negativo que implica la orden. Además informó que el equipo legal de la compañía está en contacto con los empleados afectados para ayudarlos: “Apple está abierto. Abierto para todos, sin importar de dónde vienen, qué idioma hablan, a quién aman o en quién creen”.

En tanto, Google urgió a sus empleados provenientes de los países vetados a cancelar cualquier plan de viaje o a regresar inmediatamente a Estados Unidos. De hecho, Google creó un fondo de cuatro millones de dólares que la compañía entregará a cuatro organizaciones del país comprometidas con los derechos de los inmigrantes.

El director ejecutivo de Netflix, Reed Hastings, señaló que Estados Unidos podría enfrentar un clima de inseguridad, debido a la pérdida de aliados y al odio producido por las medidas del gobierno. “Las acciones de Trump lastiman a los empleados de Netflix a nivel mundial, y son tan antiestadounidenses que nos lastiman a todos”, escribió en su cuenta de Facebook.

Twitter también mostró su desacuerdo a través de un tuit en su red social en el que recordó que la empresa “es construida por inmigrantes de todas las religiones. Los defenderemos y estaremos junto a ellos, siempre”.

Uber, Airbnb y Starbucks ofrecen alternativas

Además de los gigantes tecnológicos, otras grandes marcas estadounidenses se opusieron a la medida implementada por el mandatario. El consejero delegado de la plataforma Uber, Travis Kalanick -quien forma parte del grupo de asesores económicos de Trump-, aseguró que la medida afectará a personas inocentes, por lo que el próximo viernes abordará el asunto en una reunión con el presidente. Junto con eso, aseguró que su empresa creará un fondo de tres millones de dólares para ayudar a los conductores afectados por la normativa. Por otra parte, el director ejecutivo del portal de arriendo turístico entre particulares Airbnb, Brian Chesky, anunció a través de su cuenta de Twitter que la empresa ha puesto en marcha una plataforma para que los usuarios ofrezcan alojamiento a las personas que quedaron atrapadas lejos de su casa por el veto de Trump.

El consejero delegado de la cadena de cafeterías Starbucks, Howard Schultz, anunció un plan para contratar a 10.000 refugiados en sus establecimientos durante los próximos cinco años.