La aeronave Ilyushin II-76, que en Chile ya fue rebautizada como “El Luchín”, llegó desde Rusia para ayudar a Chile en el combate de los incendios forestales que han arrasado más de 400 mil hectáreas. Lo que pocos saben es que el avión debe su nombre a su creador, Sergey Vladimirovich Ylyushin, nacido en el seno de una familia campesina un 30 de marzo de 1894.

Según la historia relatada por El Siglo, Sergey comenzó a trabajar a temprana edad para ayudar a sus padres, terminando por coincidencias de la vida en el aeródromo de San Petersburgo, donde realizaba tareas de limpieza y nivelación de las pistas.

En ese lugar, por primera vez, el joven descubrió que la aviación le apasionaba. Primero se registró como voluntario y trabajó como mecánico y miembro de la tripulación en tierra, para terminar calificándose en el verano de 1917 como piloto de avión, impresionando a todos por su gran habilidad.

Después de la Revolución Rusa, Ilyushin se unió al Ejército Rojo y se mantuvo activo en la lucha de la Guerra Civil. En uno de esos momentos recibió la orden de desarmar un avión enemigo derribado y llevarlo a Moscú. Dicha experiencia le permitiría ampliar su verdadero sueño: ser capaz de diseñar su propia aeronave.

Sergey Vladimirovich Ilyushin.

Sergey Vladimirovich Ilyushin.

Luego de dejar el servicio militar e ingresar al Instituto de Ingenieros de la Flota Aérea Roja, el joven Sergey se involucró especialmente en el diseño de planeadores, logrando que en 1925 uno de sus diseños fuera enviado a una competencia en Alemania, donde ganó el primer premio en la categoría de tiempo de vuelo.

Tras obtener su título en ingeniería, Ilyushin comenzó a diseñar aviones en el Instituto Central de Aero-hidrodinámicaa partir de 1926. Su primer proyecto fue un bombardero de largo alcance, que fue tomado por el Ejército y rebautizado como Moskva. El avión estableció un récord mundial de vuelo sin escalas en 1938. Otra de sus creaciones es el Ilyushin II-2, el famoso avión de ataque llamado “tanque volador”, al que los alemanes apodaron como “la muerte negra”.

Pero no fue hasta 1962, que Sergey estrenó su famoso avión intercontinental Ilyushin Il-62, capaz de transportar cerca de 200 pasajeros. La llegada de la aeronave a Nueva York generó gran revuelo y la prensa lo calificó de inmediato como “un platillo volador”, siendo utilizado hasta la actualidad por el presidente ruso debido a su fiabilidad y comodidad.

Sergey Ilysushin recibió numerosos reconocimientos como ingeniero aeronáutico, incluida la obtención en tres ocasiones de la Estrella de Oro de Héroe del Trabajo Socialista y otro gran número de condecoraciones estatales. Además de ser catedrático de la Academia de Ciencias de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), también fue diputado del Sóviet Supremo de la Unión Soviética.

Murió el 9 de febrero de 1977 en Moscú y sus restos descansan en el Cementerio Novodévichi, donde recibe honores en cada uno de sus aniversarios de nacimiento.