El presidente del Senado de Bolivia, José Alberto Gonzáles, involucró a la primera dama argentina, Juliana Awada, en la polémica por los controles a los inmigrantes y la incendiaria propuesta del diputado Alfredo Olmedo de construir un muro en la frontera con Bolivia-: “Voy a dar un salto al vacío, pero yo quisiera sugerirle a ese diputado [Olmedo] que hable con la esposa del señor Macri, que la señora Awada le cuente cómo trabajan los bolivianos, eso se lo recomiendo a ese diputado (…) Yo personalmente he estado participando en procesos donde esta señora estaba involucrada por trabajo esclavo. Así que, señores, antes de pensar en muros, piensen bien en su economía”, advirtió Gonzáles.

El legislador se refería a un episodio ocurrido en 2015 en Buenos Aires, cuando una explosión terminó con la vida de dos niños bolivianos que trabajaban en una fábrica clandestina. En su momento, se acusó que estaban produciendo productos para Cheeky, la marca de indumentaria de Awada, esposa del presidente Mauricio Macri, quien en ese momento era Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

“¿Qué harán la esposa de Macri y las grandes marcas sin bolivianos en sus talleres?”, se preguntó el senador boliviano.

Junto con la contundente declaración, Gonzáles afirmó que evalúan viajar hasta la frontera con Argentina para verificar si existe o no maltrato a los bolivianos que pretendan ingresar.

El embajador boliviano al país altiplánico, Santos Tito, también apuntó contra la decisión de Macri de endurecer el control migratorio y acelerar el proceso de expulsión en caso de delitos y de ingreso ilegal de extranjeros. El diplomático dijo que el 99,8 por ciento de los bolivianos “contribuyen al desarrollo del país con un trabajo honesto en Argentina”.

Sus declaraciones se suman a las del presidente Evo Morales, que pidió por twitter a los presidentes latinoamericanos que no sigan “políticas migratorias del norte”, y a las de la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, quien aseguró que Argentina “vincula al migrante con la delincuencia” y que eso es “inaceptable. “El migrante es un ciudadano que trabaja fuera de su país. No es un delincuente y no se lo puede tachar de esta manera”, agregó.