En atención a lo mandatado por la Asamblea Nacional del Colegio de Profesores, celebrada el pasado 18 y 19 de enero, los delegados del Magisterio asistieron al Congreso Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para presentar la moción acordada y enfrentar la crisis de democracia, transparencia y credibilidad que enfrenta la organización de los trabajadores y trabajadoras.

La propuesta de los profesores colegiados exigía sufragio directo y universal a partir de la próxima elección de los órganos directivos de la CUT. Si dicho mandato no se cumplía, los docentes congelarían su participación en el organismo sindical, una decisión que fue apoyada por el 70% de los miembros de la Asamblea Nacional del Colegio de Profesores.

Sin embargo, tal como relataron a través de un comunicado público, “luego de una votación de los delegados asistentes que no respetó la diferente ponderación que debe expresar cada gremio, se resolvió mantener la cuestionada elección indirecta de sus representantes para las próximas elecciones, que se realizarán este año y postergar el sufragio universal para recién el 2020, lo cual tampoco queda plenamente asegurado, ya que nada garantiza que en esa fecha no se busquen nuevos pretextos para postergar la medida”.

Por ello, procedieron a cumplir su palabra, asegurando que dicha decisión no ayudará en absoluto a recuperar la confianza de las bases del organismo sindical y acusaron a la cúpula de la CUT de mantener un acuerdo previo.

“En este contexto y cumpliendo con el mandato soberano de la asamblea nacional, el Colegio de Profesores congelará su participación en la CUT. Dicho mandato nos obliga como directiva, resulta impensable que pudiéramos traicionar una decisión soberana de nuestra máxima instancia institucional; nosotros nos debemos a los mandatos de los profesores, no a injerencias externas a nuestra organización”, apuntaron.

Además, precisaron que “estamos seguros de que se trata de una medida que sintoniza con la posición crítica que el profesorado tiene hacia los arreglos cupulares que impiden sacar de su empantanamiento institucional a la que debería ser el máximo organismo de representación de los trabajadores en Chile“.