“Te voy a dar donde más te duele” fueron las últimas palabras de un ciudadano chileno de 27 años el día viernes en España. Segundos después se lanzó por la ventana del cuarto piso del Hospital de La Paz, en Madrid, arrastrando consigo a la hija que tenía con su esposa española, una niña de un año. Según informó la policía española, el joven tenía antecedentes de agresión contra sus anteriores parejas.

La práctica de asesinar personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer tiene como objeto castigar o destruir psíquicamente a la mujer. En España existen estadísticas oficiales respecto a esto gracias a una amplia ley de prevención integral de la violencia de género. Así, desde 2013 el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad español contabilizan 15 niños, niñas o adolescentes asesinados como forma de castigo hacia sus madres. Una forma de violencia que también está presente en nuestro continente.

En Argentina se los conoce bajo el nombre de “femicidio por conexión”, mientras que en Chile autoras como Patsilí Toledo y la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres lo conceptualizan como “castigo femicida”. En él, se define a las víctimas como personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas por el femicida con el objeto de castigar y destruir psíquicamente a la mujer a quien consideran de su propiedad. De esta manera, se pueden considerar también como femicidios los casos en que hijas, hijos y otras personas del entorno cercano de una mujer, son asesinados con el objeto de causarle un daño a esta.

De acuerdo a las cifras de nuestro sistema judicial, archivo de prensa y sistema de salud analizadas en Violencia extrema contra las mujeres en Chileestudio publicado el 2015 por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres esta realidad no es ajena a nuestro país.

Según los datos sobre niños asesinados por sus padres ocurridos entre los años 2010 y 2012, la motivación más frecuente es el conflicto conyugal con venganza:

Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres

Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres

“La cifra es alarmante ya que podría indicar que existe un alto porcentaje de asesinatos conexos al femicidio que no se están consignando”, señalan las autoras del estudio. Así, para ellas una forma de prevenir estos crímenes hacia la infancia cometidos como consecuencia de la violencia de género es importante dar cuenta de “las reales motivaciones que tienen los asesinatos de mujeres” en la información pública,  ya que “es una forma de comenzar a tomar medidas efectivas como sociedad para poder erradicarlos”.

Según las recomendaciones del Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de todas las formas de Violencia contra las Mujeres (CEDAW por su sigla en inglés) otra forma de considerar a niños, niñas y adolescentes y prevenir estos hechos es dejar de pedir la autorización a los padres maltratadores para que sean atendidos psicológicamente. Esto, ya que en países como Chile o España los padres no están privados de la patria potestad, incluso en aquellos casos en los que el padre ha sido condenado por violencia de género.