En una entrevista con El Mostrador, el diputado por Magallanes Gabriel Boric volvió a criticar la decisión del Servicio Electoral de autorizar facilidades extraordinarias para que las colectividades puedan cumplir con el requisito de refichar, al menos, a 18.500 de sus militantes antes del 14 de abril.

“El Servel, como muchas instituciones que debieran ser autónomas, está cuoteado políticamente: pasa con el Tribunal Constitucional, pasa con la Corte Suprema, pasa con el Instituto de Derechos Humanos, pasa con el Banco Central; no es una excepción, los partidos tradicionales se reparten los cupos y se naturaliza que la integración de este tipo de organismos corresponde a partidos determinados”, explicó el principal referente del Movimiento Autonomista.

Boric apuntó sus dardos hacia el presidente del Servel, Patricio Santamaría: “Es o era de la DC y esto, sin lugar a dudas, afecta al buen desempeño de estos órganos que debieran ser autónomos y, particularmente, los hace sensibles a presiones como la que ha ejercido el PPD, para facilitar el proceso de refichaje, ante la escasa motivación que ha habido por parte de la ciudadanía de volver a inscribirse en estos partidos anquilosados”.

El parlamentario también criticó los efectos que estos hechos en la opinión pública: “Estas facilidades claramente contribuyen al desprestigio de la clase política, y eso es muy grave porque no se desprestigian solamente los partidos involucrados, sino que se desprestigia una actividad. A mí me preocupa que, a partir de estos hechos, lo que se va minando es la legitimidad de las instituciones democráticas. Yo creo que los partidos políticos y la elite política tradicional no está aquilatando de manera responsable el daño que sus acciones le causan a la democracia: los casos de corrupción, los cuoteos, los acuerdos entre cuatro paredes, este tipo de situaciones como el Servel, causan un profundo daño al prestigio de las instituciones y finalmente eso nos afecta a todos y, en ese sentido, están actuando de manera profundamente irresponsable”.

En la entrevista Boric también habló de la relación entre los antiguos partidos y los nuevos. “No aceptaría una medida que diga bueno, entonces si favorecen a los nuevos, me quedo tranquilo, no creo que se trate de igualar las arbitrariedades para todos, sino más bien en hacer cumplir las reglas del juego para todos, por lo tanto no lo planteo desde el punto de vista de la queja de los partidos nuevos, sino del desprestigio de las instituciones y, finalmente, de la democracia que se está haciendo con este tipo de señales”, señaló.

Al respecto, zanjó, “hay un retroceso de la política y en particular de los partidos que le ponen trabas a la agenda de transparencia y de democratización de las instituciones. La pega ahora la tenemos nosotros más que la comisión, que ya hizo el trabajo”.