El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, calificó este domingo de “vergüenza” y “traición al Perú” la presunta coima de US$ 20 millones que en 2005 el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) habría recibido por parte de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de asegurarse la licitación de los tramos dos y tres de la carretera Interoceánica Sur, que une a Perú con Brasil.

Kuczynski, quien fue primer ministro y titular de Economía durante la gestión de Toledo, al igual que varios de los actuales ministros en el Gobierno, dijo que “realmente yo creo que es muy lamentable esto, él debe ponerse a derecho y regresar al Perú y contestar lo que le va a preguntar la Fiscalía”, añadió el mandatario.

El actual jefe de Estado añadió que los presuntos sobornos se negociaron en Río de Janeiro y que él no estuvo presente en esas citas porque “si hubiéramos sabido de esas reuniones, hubiera renunciado de inmediato”.

Agregó que en su gobierno no hay nadie que haya tenido que ver con los sobornos de Odebrecht y que se está organizando una nueva licitación para concluir el Gasoducto del Sur, que estuvo a cargo de la compañía hasta la revelación del escándalo de corrupción en Perú.

El escándalo ya ha salpicado a tres gobiernos peruanos. Además de Toledo, quien es investigado por la Fiscalía, también el ex presidente Alan García (2006-2011) y tres de sus ex funcionarios han sido apresados por este caso. Junto con ellos, el ex mandatario Ollanta Humala (2011-2016) también está siendo investigado junto a su esposa, Nadine Heredia, por presuntos pagos ilícitos a sus dos campañas presidenciales, en 2006 y 2011, a través del Partido Nacionalista Peruano.

“Yo no tengo nada”

La casa del ex presidente de Perú fue allanada este sábado durante más de nueve horas para buscar pruebas que confirmen la sospecha de que el ex mandatario habría recibido sobornos para conceder la construcción de la carretera. Según el diario local “El Comercio”, la fiscalía ya ha rastreado US$ 11 millones del total en pagos ilegales de Odebrecht a cambio de la adjudicación de e esa carretera.

Una operación que empezó a cocinarse en 2004, cuando Toledo habría participado personalmente en la sesión de la agencia gubernamental Pro Inversión, donde se habría gestado el marco legal para la licitación de esos tramos.

Toledo negó “absoluta, rotundamente” todas las acusaciones en una conversación telefónica con El Comercio. “Yo no tengo nada (…) busquen mis cuentas, por favor”, dijo desde París, donde reside. Su abogado Luciano López, que trabajaba con Toledo desde 2013, renunció el viernes abruptamente y sin dar motivos, a seguir siendo parte de su defensa.

Según reveló la prensa peruana, el ex director de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, a cambio de recibir un pena menor, habría confirmado a la fiscalía el soborno de US$ 20 millones entre 2005 y 2008, a través de la cuenta de un amigo de Toledo, el empresario Josef Maimam.