En las diez comunas que pertenecen a la provincia de Chiloé se desempeñan apenas 50 médicos en la atención primaria. La mitad de ellos deberán cesar en sus funciones el próximo martes, cuando termina el plazo de dos años que la ley permitió a aquellos facultativos que han sido contratados sin aprobar el Examen Médico Nacional.

Según consignó El Mercurio, el 52% del total de médicos de la zona -en donde históricamente ha sido muy complejo asentar a profesionales de la salud- tendrán que abandonar Chiloé, donde residen casi 170 mil habitantes. El escenario abre un debate importante sobre las prioridades de la atención primaria, respecto a su cobertura y calidad en la atención.

Ancud, en tanto, sería una de las comunas más perjudicadas del país: de un total de 16 médicos, 10 de ellos no aprobaron en el examen. En Castro, por otra parte, seis facultativos deberán abandonar sus puestos, mientras que en Chonchi, Quellón y Quemchi otros tres deberán salir.

Al respecto, el alcalde de Chonchi, Fernando Oyarzún, señaló que “nos preocupa la cobertura para nuestros vecinos. Tenemos que ser capaces, a través de la salud municipal, de captar y retener a los buenos médicos. Eso, para las comunas chilotas chicas, es una carga muy importante”.

El Ministerio de Salud diseña fórmulas para compensar la carencia de médicos en las zonas más complejas. Uno de sus planes apunta al envío de médicos en Etapa de Destinación y Formación (EDF), es decir, los profesionales recién egresados que optan por servir seis años en algún lugar alejado de las grandes ciudades urbanas. A cambio, acumulan puntaje que les permite optar a una beca de especialización financiada por el Estado. Se estima que 375 médicos podrían ocupar estos cupos para cubrir la salida de un total 277 facultativos.