En el contexto histórico de este cumpleaños número 10 de Transantiago, vale la pena dar cuenta la discriminación que ejerce el sistema de transporte hacia las personas con discapacidad por medio de buses inaccesibles y las estaciones de Metro que conforman las Líneas 1 y 2. Atropellan a diario la Ley 20.422 de Integración Social del sector; Ley Antidiscriminación y convenciones internacionales firmadas por Chile.

Transantiago se ha posicionado como el icono de la exclusión, dentro de una línea de tiempo que marca la lucha inclaudicable de aquellos dirigentes que comenzamos a visibilizar y reivindicar los derechos de las personas con discapacidad.

El 14 de Enero de 1994 entra en vigencia la Ley 19.284 De Integración Social de las Personas con Discapacidad. Este es el primer marco legal que en Chile estableció Normas para la Plena Integración Social de las Personas con Discapacidad. A partir de esta nueva Ley, se crea el Fondo Nacional para la Discapacidad – FONADIS.

Este mismo año, el Metro de Santiago  contaba con el 70% de las obras construidas de la nueva Línea 5, ignorando la existencia de esta nueva normativa (Ley 19.284) que señalaba en el artículo 21 que cada nuevo medio de transporte debía implementarse de manera que resultara accesible y utilizable sin dificultad por personas que se desplacen en sillas de ruedas. Si contaren con ascensores, éstos deberán tener capacidad suficiente para transportarlas.

Nos hicimos presentes como ONG en las oficinas del Metro, junto a reporteros de diversos medios de comunicación, con el fin de exigir el cumplimiento de la Ley, que nosotros mismos presentamos e impulsamos. Luego de esta acción inédita, la empresa Metro finalmente accedió a construir salva escaleras y ascensores para las estaciones bajo tierra y sobre el nivel calle.

Es decir, los primeros accesos para personas con discapacidad, que vemos desde la inauguración de la línea 5 y luego en cada estación o línea de metro construida, es un aporte de Fundación Nacional de Discapacitados. La gran falla de metro, fue no entender -hasta hoy-, que las líneas 1 y 2 debían ser urgentemente intervenidas, situación que permanece intacta hasta el día de hoy.

En Febrero de 2007, comienza a funcionar Transantiago y Metro S.A. forma parte de este nuevo sistema de transportes, sin haber realizado las modificaciones referentes a accesibilidad, en más de 35 estaciones de las Líneas 1 y 2 del tren subterráneo metropolitano. Con esto infringe la Ley 19.284 y el Artículo 21. Vigente hace más de 13 años en aquel entonces. Hoy la Ley de la Discapacidad tiene más 23 años de existencia.

Propuestas Fundación Nacional de Discapacitados

 A seis días de implementado, en Febrero de 2007, Fundación Nacional de Discapacitados entregó propuestas públicas al gobierno de Michelle Bachelet, con el fin de Rehabilitar a Transantiago:

 Tarjeta Accesible Gratuita: Credencial gratuita del Registro Civil, a todas las personas con discapacidad, más 2 acompañantes. Beneficio en buses y trenes urbanos e interurbanos de todo Chile. Esta tarjeta ya se implementó en Argentina y Brasil.

Instalación de rampas y ascensores en todas las estaciones de la línea 1 y 2 del Metro de Santiago. La empresa sigue haciendo caso omiso de esta necesidad y lanzando fechas futuras cada 4 años, para llevar a cabo los ajustes, hoy habla del año 2018.

Instalación de Rampas Hidráulicas en todos los buses urbanos e interurbanos. Para que personas con movilidad reducida, puedan movilizarse de forma autovalente.

Instalación gradual de Semáforos con sonido en las principales arterias de Santiago. Para que las personas ciegas y con baja visión puedan hacer uso de los espacios públicos sin riesgo de accidente.

Reparación de calles y veredas en mal estado. En torno a todos los paraderos del Transantiago, estaciones de buses, de metro y trenes.

Un mes después de entregadas las propuestas, el Estado de Chile firma en Nueva York, la Convención Internacional por los Derechos de las Personas con Discapacidad, donde uno de los derechos más importantes dice relación con el derecho al libre desplazamiento, el mismo que permite el acceso a otros derechos: Rehabilitación, educación, capacitación, trabajo vivienda, cultura, entre otros. Esta convención es de carácter vinculante a la Ley Nacional de la Discapacidad.

La exclusión y discriminación es diaria y por ende dolorosa, impactando en todos los frentes. Desde un mero trámite, hasta la postulación a un empleo. El 90% de cesantía que impacta en Chile a las personas con discapacidad en edad de trabajar, en gran medida se explica por la inexistencia de un transporte accesible. El daño es enorme y con impacto hacia el futuro y el patrimonio de las personas con discapacidad.

El Estado de Chile ni Metro S.A. le han tomado el peso de lo que significa en pleno 2017 eludir la responsabilidad legal que les compete. En la actualidad, los casos de personas con discapacidad y sus familiares que han sido maltratados y discriminados (tanto en los túneles como al interior de las estaciones y andenes de metro) suman y siguen.


Presidente Fundación Nacional de Discapacitados