Por 494 votos a favor y 122 en contra, la Cámara de los Comunes despachó este miércoles a la Cámara de los Lores la ley del Brexit. Tras la aprobación, que refuerza el mandato de la premier, Theresa May, la ley del Brexit entra en el último tramo parlamentario en la Cámara de los Lores, convocado para el próximo 20 de febrero. Entre los 805 lores, con una mayor representación de laboristas y liberal-demócratas, el apoyo a la permanencia era mayoritario antes del referéndum.

Pese a tener que hacer algunas concesiones para garantizar una mayor transparencia, la mandataria británica logró blindar la escueta ley de 137 palabras durante el proceso de enmiendas. Sin embargo, tuvo que arremangarse para tumbar una proposición que reclamaba el voto previo en la Cámara de los Comunes del acuerdo final con Bruselas. Finalmente, este punto queda tal y como se había establecido: el acuerdo a un voto en el Parlamento tendrá lugar no antes, sino después de haber alcanzado un hipotético acuerdo con la Unión Europea (UE).

Ciudadanos comunitarios al centro del debate

Entre otras de las enmiendas rechazadas estaba la que pedía que se garantizaran los derechos de los europeos que viven actualmente en el país, unos 2,8 millones oficiales, aunque la prensa británica habla de 3,5 millones porque no todos están en registrados en los consulados.

Fueron 332 parlamentarios los que se opusieron a establecer los mecanismos para proteger a los ciudadanos del bloque comunitario que viven en Reino Unidos, mientras que 290 votaron a favor. Con todo, la ‘premier’ no quiere mover ficha hasta que se ofrezca primero una seguridad a los 890.000 británicos que viven en otros lugares del bloque.

El destino de los ciudadanos de la UE que viven en las islas británicas depende ahora del acuerdo al que llegue Downing Street con las instituciones comunitarias. Desde el pasado 23 de junio, cuando el pueblo británico dijo “Sí” a la separación, el colectivo de comunitarios se organizó en varias entidades que reclaman al gobierno de May que reconozca su estatus sin tener que entrar en ningún tipo de negociaciones.

De acuerdo con el calendario previsto por Theresa May, los Lores podrían dar el último cierre al Brexit el 7 de marzo. Eso le permitiría a la mandataria llegar a tiempo para la cumbre europea en Malta prevista para el próximo 9 de marzo, en la que Theresa May podría dar el pistoletazo de salida de la UE.