Durante el pasado jueves 9 de febrero fue detenido en Collipulli Diego Hernández, padre de Brandon, el joven mapuche que fue baleado por la espalda por Carabineros, mientras se desarrolla un control de identidad. Según denunció su familia, el hombre fue llevado a una celda, donde lo golpearon e insultaron.

Tras cerca de cinco horas de detención, Diego Hernández fue dejado en libertad sin más. Según informó Radio Villa Francia, por estos hechos planean iniciar acciones legales junto a la abogada Manuela Royo.

Brandon fue dado de alta el pasado 3 de febrero desde la Clínica Alemana de Temuco, iniciando su rehabilitación tras las serias secuelas que le produjo el ataque injustificado de la policía. Sin embargo, el sargento segundo Cristián Rivera se mantiene en servicio activo, aunque en labores administrativas, dada la presión que generó el caso.

En conversación con la radio comunitaria, Ada Huentecol, madre del joven mapuche, relató los hechos tras la detención de su esposo. Según su testimonio, estuvieron saludando con su esposo a la familia Queipul en las afueras del Juzgado de Garantía y luego se separaron para que este realizara otros trámites.

Entonces, Hernández fue interceptado por tres carabineros, quienes lo habrían golpeado y detenido sin ninguna explicación.

“Nosotros pensamos que a lo mejor se había encontrado con alguien, y seguimos haciendo trámites, además Diego no andaba con celular, pero pasó el tiempo y nos fuimos a la casa para ver si se había ido directo para allá“, relató Ada Huentecol.

Al interior del calabozo, ya detenido, el padre de Brandon Huentecol no recibió mayor explicaciones y fue golpeado e insultado por los uniformados. Eran casi las 7 de la tarde cuando logró llegar a su casa con la polera ensangrentada.

Al día siguiente, denunciaron los hechos a la Gobernación de Malleco para buscar ayuda y protección. Sin embargo, el Seremi de Gobierno, Mario González, les habría aconsejado que “no anden solos y no se expongan”.

“Yo no entiendo nada, yo solo pido que esto termine, que por favor paren, ¡ya basta! Mis hijos tienen miedo a salir a jugar, no estamos en la esclavitud, solo pedimos justicia por algo que nos hicieron a nosotros, no nosotros a ellos. Pedimos que esto pare, que se vayan de aquí porque no ayudan, ahora todo está peor con esta militarización, por favor basta ya de todo esto, queremos vivir en paz”, señaló Ada Huentecol.