Cuando se refieren a acabar con el “amor romántico” no quieren decir que esperan que la gente no enamore, sino derribar los mitos de este modelo idealista que es culpable en parte de los comportamientos violentos en una relación. “Eres mía”, “el amor todo lo puede”, “lo daría todo por ti”, “el amor verdadero es eterno, heterosexual y monógamo” son los tópicos que replican las actitudes de una relación insana y encasillan el amor a un solo tipo. Estos, son reproducidos por películas, canciones, televisión, libros y por una cadena de situaciones que nos ponen un formato a seguir cuando hablamos de amor.

Un estudio realizado en España por el Instituto de la Mujer entre los años 2004 y 2007, describe el comportamiento de este modelo y sostiene que “se ha demostrado la importancia otorgada en nuestro entorno al modelo de amor romántico, la aceptación de los mitos al respecto y, al mismo tiempo, está teóricamente establecido el papel de dichos mitos en el mantenimiento de las relaciones de pareja violentas”.

En la conmemoración de San Valentín del 2015 en España, un grupo de mujeres se movilizó para visibilizar las desventajas que significa para las mujeres replicar este amor idealista. Asociaciones y colectivos feministas se refirieron a los mitos que promueve esta fecha. Aseguraron, que estos tópicos pueden fomentar relaciones insanas en las que se perpetúa la dominación, el sometimiento y, en última instancia, la violencia.

Feministas chilenas llaman a levantar el amor propio

En nuestro país se ha iniciado una campaña también para terminar con estos mitos por parte del movimiento Feministas Autoconvocadas  junto a #NiUnaMenosChile. Andrea Dettonic, vocera de este movimiento en el país, define el amor romántico como el “aprendizaje cultural que supone subordinación, dependencia y abnegación. Que amar supone una entrega completa hacia otra persona postergando nuestro bienestar porque nada vale más que la persona amada, la idealización del otro supone que este es perfecto, no aceptamos que tenga defectos”.

Dettonic asegura que esta idea de amor de pertenencia del otro es la raíz del sistema patriarcal y que esa “construcción de mujeres a medias esperando al otro que nos complementa nos despolitiza, nos separa, nos hace dudar y desconfiar de otras mujeres”.

El movimiento propone romper con esa idea de amor romántico “que perpetúa la dominación y el sometimiento que inclusive puede llevar a la violencia más extrema de una mujer, como es el femicidio”. Además, la vocera de #NiUnaMenos, recalca que se debe hacer un trabajo de empoderamiento y amor propio por parte de las  mujeres, “amarse a sí misma nos hace reconocernos como sujetas completas y capaces de hacer y construir por sí misma. Nos pone en alerta en relaciones que comienzan con matices de dominación, celos y desvalorización”.

La periodista y académica experta en Derechos Humanos y Género Mónica Maureira, cree que en Chile el foco sobre violencia de pareja no está puesto para este día, sino que es la antesala que se quiere instalar para el 8 de marzo. Sin embargo, sostiene que es una oportunidad para concentrarse “desde como yo construyo mi autoestima, mi amor propio, me empodero identificando una relación de pareja constructiva”.

La razón por la que Maureira considera que San Valentín no es la fecha principal para promover relaciones sanas es porque “es más bien publicitaria, que si bien replica los estereotipos en la que una mujer tenga que subrogarse en pos de una relación de pareja, abandonarse y la estética que conlleva esta fecha de flores, chocolates, cena romántica, esto es cada vez menos”. Esto, según la periodista, debido al trabajo que se ha realizado para demostrar que este tipo de modelo naturalizado socialmente se relacionan con hechos de violencia que “han crecido cada vez más y se logra hacer esta unión subrogativa de que entregarse completamente a otro, que en las situaciones más extremas, genera extrema violencia” y que “promover mejorar la autoestima, autonomía y empoderamiento de una mujer es la estrategia más válida y segura” para combatir la violencia.

Sandra Arriagada, guionista de TVN, comparte promover el amor propio y  propone en su columna de opinión, publicada hoy en El Mostrador, el “Día del amor (propio): Sálvate y salva a otras de su relación estilo Síndrome de Estocolmo”.

Comienza con la interrogante “Tú. Si tú, que pusiste esa foto de perfil abrazada a tu pareja, porque San Valentín es eso: mostrar al mundo que eres amada, y todo vale con tal de tener esa fotito coronada de me gustas. Cuéntame, aquí entre nos ¿Qué anhelas este 14 de Febrero?” para ir desglosando los peligros que pueden significar esta idealización del amor, sin pensar en el amor propio primero “O que el pololo violento que te mandó un puñete, se arrodille ante ti con flores y te diga “tú me completas”. Wow. Que intenso ¿no? De dulce y agraz, y eso es amooor”.

Luego propone “abandonar a tu Diego Rivera”, pintor mexicano que mantuvo una intensa relación con Frida Kahlo, “Ella (Kahlo) fue naturalizando la infidelidad y en ocasiones, intoxicándose con ella, al punto de buscar también ser infiel, supongo que para sentirse menos engañada. ¿Quién no ha estado en esa situación?” contextualiza Arriagada.

Relaciona estas situaciones de violencia con el Síndrome de Estocolmo, en la que la víctima de secuestro, violación o violencia genera lazos afectivos con su agresor “Principalmente se debe a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del agresor” cita la guionista, y propone “sacar de ahí a la amiga, a la hermana, a la madre. Antes de que se muera”.

Para eso, Sandra considera necesario promover el amor propio y terminar con la idealización de amor,  reconociendo que es un problema “de las mujeres que tienen inserto en su ADN que el amor es dolor, y a los hombres a quienes enseñaron que “de tu amor de niña sacaré ventaja, de tu amor de adulta me reiré” (Los Prisioneros)”.