Como cada año, con la llegada del Día del Amor, una serie de voces comienzan a cuestionarse la validez de la celebración, su origen foráneo y las supuestas motivaciones del mercado para incentivar su festejo. Sin embargo, lejos de ese debate algo infértil, parece más necesario que nunca preguntarse por las consecuencias que tiene en nuestras vidas la idea de amor que nos han inculcado.

Las feministas han pensado en estos asuntos desde hace años, denunciando que el amor romántico, ese concepto que encierra una serie de mitos sobre querer que implican la existencia de “la media naranja” o alma gemela, la exclusividad y los celos; ha perjudicado y limitado a las mujeres a lo largo de la historia.

Pero no sólo eso: la violencia de género se ha justificado y reposado también en la existencia de este tipo de amor, que invita a las mujeres a convivir con abusos, maltrato y explotación en medio del ideal -casi religioso- que invita a “soportarlo todo”.

Aunque generalmente se piensa que este tipo de ideas arraigadas en el imaginario colectivo no son nocivas, al interior de una relación pueden convertirse en un ingrediente primordial para el ejercicio del control, la manipulación y las agresiones, que muchas veces terminan con mujeres violentadas o muertas. Por ello, su cuestionamiento es una de las principales herramientas feministas para combatir la sumisión y la estructura social de desigualdad que descansa tradicionalmente en la experiencia de querer, proporcionando una importante arma para la lucha cotidiana: el amor propio.

A continuación, algunas de las reflexiones de mujeres feministas que han evidenciado y cuestionado los pilares del “amor romántico” y sus nefastas consecuencias en nuestras vidas. Ideas que invitan hoy a mujeres de Chile y de todo el mundo al debate y aprendizaje sobre nuevas formas de querer a un otro u otra.

1. Marcela Lagarde: Han puesto el amor como “el centro de aspiraciones en la vida de las mujeres”

La antropóloga e investigadora feminista y mexicana señaló que “el amor romántico le hace daño a las mujeres” y que se nos ha impuesto culturalmente que uno de nuestros principales desafíos en la vida es amar.

“Las mujeres, además de todo lo que hacemos y como parte de todo lo que hacemos, amamos o tratamos de amar y, además, -con muchas ganas- tratamos de ser amadas y a veces no nos explicamos porqué esa diferencia entre la manera en que amamos y la manera en que somos amadas: no es idéntica ni es recíproca, es enormemente desigual y diferente”, señaló.

Marcela Lagarde aseguró que “en esa cultura es en la que somos construidas como seres del amor y, esa construcción es muy particular -sobretodo en las sociedades occidentales- que son las que colocan este tipo de amor -conyugal- como el centro de aspiraciones en la vida de las mujeres: crecer, hacer cosas, trabajar, estudiar y muchas cosas que tenemos por delante las mujeres, tienen sentido secundario o paralelo a encontrar el amor. El amor idealizado y fantaseado y construido con una enorme cantidad de mitos, de leyendas, de ideologías que permean nuestra conciencia y permean y educan nuestros afectos”.

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2. Coral Herrera: “Por amor competimos con otras mujeres y nos enemistamos para siempre”

La escritora e investigadora española Coral Herrera escribe continuamente artículos sobre amor y feminismo, asegurando que “lo romántico es también político”. En su blog, Herrera ha realizado diversas exploraciones y acercamientos al impacto de la experiencia amorosa en la vida de las mujeres.

Su opinión al respecto se resume en la siguiente cita: “Por amor” aguantamos insultos, violencia, desprecio. Somos capaces de humillarnos “por amor”, y a la vez de presumir de nuestra intensa capacidad de amar. “Por amor” nos sacrificamos, nos dejamos anular, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestras redes sociales y afectivas. “Por amor” abandonamos nuestros sueños y metas, “por amor” competimos con otras mujeres y nos enemistamos para siempre, “por amor” lo dejamos todo… Por eso este “amor” no es amor. Es dependencia, es necesidad, es miedo a la soledad, es masoquismo, es fantasía mitificada, pero no es amor”.

3. Simone de Beauvoir: “El amor auténtico debería basarse en el reconocimiento recíproco de dos libertades”

Es una de las voces más citadas a la hora de deconstruir las relaciones de amor romántico y las formas impuestas del querer. En su elogiada obra “El Segundo sexo”, la escritora, profesora y filósofa feminista reflexiona largamente sobre el tema y da señales que se mantienen totalmente vigentes.

“El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal“, enfatizó la filósofa en uno de sus pasajes.

A modo de propuesta, De Beauvoir señala que “el amor auténtico debería basarse en el reconocimiento recíproco de dos libertades, cada uno de los amantes se viviría como sí mismo y como otro; ninguno renunciaría a su transcendencia, ninguno se mutilaría, ambos desvelarían juntos unos valores y unos fines”.

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4. Kate Millet: “El amor ha sido el opio de las mujeres”

La escultora y escritora feminista publicó un libro llamado “La política del sexo”, su tesis doctoral, que implicó especial polémica. En una entrevista con El País, Millet resumió su relación con el amor y cómo lo hemos experimentado las mujeres a lo largo de la historia.

“El amor ha sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los hombres gobernaban. Tal vez no se trate de que el amor en sí sea malo, sino de la manera en que se empleó para engatusar a la mujer y hacerla dependiente, en todos los sentidos. Entre seres libres es otra cosa”, explicó.

5. Toni Morrison: “Tú piensas que si él no te ama, entonces no vales nada”

La escritora, primera mujer negra en recibir un Premio Nobel y ganadora del Pulitzer ha reflexionado largamente sobre el tema, señalando que, a las mujeres, “junto a la idea del amor romántico se nos inculcó el de belleza física. Quizá el más destructivo en la historia de la humanidad”.

Toni Morrison escribió que “tú piensas que si él no te ama entonces tú no vales nada. Piensas que si él ya no te quiere él tiene razón, crees que su opinión sobre ti debe ser correcta. Piensas que si él te desecha es porque eres basura. Tú piensas que él te pertenece a ti porque tú sientes que le perteneces a él. No. “Pertenecer” es una mala palabra, especialmente cuando la usas con alguien que amas. El amor no debería ser así”.

Bonus Track: El amor, según El Tornillo