Hace pocos días se dio a conocer un nuevo caso de discriminación hacia trabajadoras extranjeras al interior de una farmacia, donde fueron insultadas por una mujer en estado de ebriedad que había sido sorprendida robando.

“Yo quiero que aquí me den las disculpas por estar con gente extranjera en vez de un chileno. Porque yo quiero un chileno que me atienda”, fue uno de sus frases, registrada en los videos que se difundieron por redes sociales.

En medio de este complejo escenario, la Fundación Nuevas Contingencias Sociales realizó un estudio, denominado “El aporte y desafío de los migrantes” donde indican las consecuencias que puede acarrear el trato discriminatorio que reciben en nuestro país, según consignó El Mostrador.

El informe apunta el retraso de la ley migratoria como uno de los principales problemas. La cientista política Florencia Sierra explica que “lo único que genera que esta ley se vaya aplazando, es que también se atrase la integración de estas nuevas personas que ya son parte de nuestra sociedad. Retrasar ese proceso solo puede generar resentimiento, porque en 10 años más esa persona probablemente va a tener un hijo que va a ser chileno, y va a saber que sus padres fueron discriminados, que no pudieron tener el mismo acceso a la educación que el resto de los chilenos. Estas sensaciones generan a la larga problemas sociales”.

Según la encuesta AMUCH 2016, la mayoría de la población extranjera que ha arribado a Chile proviene de América del Sur. Otros estudios apuntan a que al menos el 41% de los migrantes han sufrido discriminación en nuestro país. Además, el informe alude a otra investigación que mostró que un 47% de las personas piensa que la población migrante trae enfermedades nuevas o ya erradicadas, seguido de un 35% que piensa que vienen a quitarles el empleo y un 35% que opina que son sucios y no cuidan el medioambiente.

“Es imperativo crear una nueva legislación. La migración es un fenómeno que no se detendrá ni en Chile ni en el mundo. Es una nueva configuración de la sociedad, pero al mismo tiempo no logra ser una amenaza, como muchas veces se tilda”, argumentaron desde la Fundación.