Las redes sociales hirvieron en las últimas horas tras la publicación de una denuncia de una mujer que encara a su padre, a quien acusa de haber abusado sexualmente de ella durante varios años, hasta arrancarle la confesión.

Romina Balaguer, una argentina de 35 años, viajó desde Barcelona, donde reside, hasta Olavarría (Argentina) para enfrentar a Antonio Cisneros, su padre, y sacarle las palabras de su boca que reconocen que el progenitor abusó de la joven durante su infancia. La conversación es registrada por la mujer, que después decidió publicarla en su cuenta de Facebook.

En ella, se ve a Cisneros comiendo tranquilamente mientras ella lo encara duramente y graba: “¿Qué tal, pederasta? ¿Reconoces todo lo que me hiciste? ¿Reconoces que me abusaste sexualmente durante 18 años? ¿Reconoces que sos un pedófilo y un pederasta?”

Asiente con la cabeza a todas las preguntas de Romina y ante su insistencia, primero se lamenta (“la mente es una basura”) y luego va confesando poco a poco: “¿Qué me hiciste?”, le encara Romina: “Malas cosas… lo reconozco”, responde Cisneros. Y acto seguido confiesa: “Te violé” y cuando la conversación avanza termina confesando: “Abusé sexualmente de vos durante 18 años cuando eras bebé (min. 5:10). “¿Graba bien eso?”, se pregunta el pederasta.

La joven denuncia también amenazas, chantajes y presiones psicológicas recibidas por parte de su padre y acusa públicamente también a su madre de complicidad y abandono.

Tras el altercado que provocó la grabación, Cisneros desapareció dos días y fue localizado el viernes en la ciudad de Azul, a 60 kilómetros de Olavarría.

Por su parte, Romina Balaguer (que renegó del apellido paterno) presentó una denuncia ante la justicia, a sabiendas de que los delitos por los que acusa a su padre ya prescribieron. La fiscal encargada de la causa, Susana Alonso, ordenó que a Cisneros le notificaran la denuncia y que le grabaran las huellas dactilares. Pero no pudo solicitar su detención.

Romina vive desde hace años en Barcelona con su pareja y hacía seis años que no regresaba a Argentina. Forma parte de la red “Animate”, un grupo que ayuda a las víctimas de abusos sexuales.

La denuncia pública de esta mujer generó una movilización por las calles de Olavarría en la que se condenaba, una vez más, la violencia sexual en Argentina, donde según organizaciones de Derechos Humanos, muere una mujer de forma violenta cada 30 horas.