Hace un año, el músico y compositor Alex Anwandter recibía el Premio Especial del Jurado del Teddy Award en el Festival de Berlín a la mejor película LGBT tras su debut como director en “Nunca vas a estar solo”. Desde entonces, el artista comenzó a ser percibido como un activista de la disidencia sexual, una imagen que se reforzó después de la salida de su disco “Amiga”, con un discurso feminista claramente incorporado.

En entrevista con el medio español Shangay, líder en el mundo gay, el chileno habló de su trabajo y sus aspiraciones más allá de la música, calificando su último disco como “personal y político al mismo tiempo”.

“Porque es difícil no caer en clichés y decir obviedades. Todo el mundo está de acuerdo en que la homofobia es mala, pero nadie se identifica como discriminador y homófobo, por ejemplo; quise buscar estrategias para hablar de temas así desde un punto de vista propio”, explicó.

Para Anwandter, Amiga ha logrado reforzar su conexión con el público, lo que lo ha llevado a mostrar su trabajo por toda Sudamérica y Estados Unidos: “Para mí es muy importante que se haya producido esa reacción a raíz de este disco. No creo que una canción pop vaya a cambiar el mundo, no soy tan ingenuo. Pero creo que el pop ahora mismo es el único género que no se autolimita a nivel ideológico”, argumentó, agregando que tampoco “tiene miedo a validar lo femenino. Está muy bien que la música pop sea otra esfera desde la que combatir”.

Para el artista, canciones como ‘¿Cómo puedes vivir contigo mismo?’ y ‘Manifiesto’ son ejemplos representativos de lo que intenta transmitir al público, donde la lucha contra la homofobia y la defensa de los derechos de la disidencia sexual han tomado innegable protagonismo.

“Da la sensación de que el progreso en cuanto a la aceptación de la diversidad sexual trae consigo lo que los gringos llaman un backlash. En Chile ha habido casos muy violentos de homofobia en el último año”, detalló en la entrevista. Además,  enfatizó que “escogí esta batalla porque toca mi vida de forma más cercana”.

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El caso de Daniel Zamudio fue decisivo en su actitud de levantar la voz para visibilizar la homofobia en Chile, aunque reniega del concepto de activista.

“No me gusta utilizar la palabra ‘activismo’, pero sí es cierto que comencé una manifestación mucho más frontal en el discurso que acompaña mi trabajo”, reconoció, relatando la relación que lo unió al joven violentado por ser homosexual: “Era superfán de mi música, me escribía con cierta regularidad e incluso llegué a conocerle, aunque muy superficialmente. Incluso sonaron canciones mías en su funeral…“, recuerda.

El artista asegura que el público agradece cuando sus estrellas son capaces de conectarse con sus problemas reales: “Y me pasa mucho que cuando un artista no se pronuncia sobre determinadas cuestiones, o me parece inconsciente o irresponsable, me deja de gustar”.

Anwandter aseguró que el contexto chileno inspira a comprometerse y tomar una postura firme ante estos temas: “Chile sigue siendo un país superconservador y homófobo. Para que te hagas una idea, en este momento se están discutiendo por primera vez tres razones por las que el aborto podría estar justificado legalmente. Y sigue habiendo mucho humor homófobo en los medios masivos, las parejas del mismo sexo no pueden pasear de la mano sin exponerse a gritos, miradas e incluso golpes. Hay mucho por lo que pelear”.