La Policía de Investigaciones envió a Francia una declaración voluntaria otorgada por el chileno Nicolás Zepeda, sospechoso de la desaparición de la joven japonesa Narumi Kurosaky en Francia.

En el escrito que fue procesado hacia la oficina de la Interpol en París, se detalla la relación que mantuvo con Narumi, así como su última reunión con ella durante el 4 de diciembre, día en que la joven desapareció. 

Según consigna Radio ADN, Zepeda aseguró que el quiebre entre ambos “estuvo ligado a un desgaste de la relación, dada la distancia. Habíamos vivido durante el 2015 un distanciamiento y relación a distancia dado que volví a Chile a terminar mis estudios, y el intercambio de Narumi en Francia catapultó situaciones incómodas para los dos que terminaron por agotar los recursos para mantener una relación”.

El imputado señaló, además, que desde el término de la relación, acordaron no comunicarse por la joven y que “yo personalmente, bloqueeé sus mensajes pero descuidé de bloquear sus correos”.

El chileno agregó que un día le llegó un correo de Narumi, señalándole “OMG, you really were terrible (Dios mío, realmente estuviste terrible), I regret to having you (me arrepiento de haberte tenido)”.

A raíz de esta situación, Nicolás Zepeda decidió moverse a Francia y encontrarse con ella para solucionar los asuntos pendientes: “Nuestro término de la relación no fue abrupto sino que consensuado, de manera que no era extraño verlo así. También, Narumi siempre gustó de mis detalles y el esfuerzo que ponía por mostrar mi interés por su bienestar”, precisó.

El joven contó que, el día de su desaparición, se encontraron y fueron a cenar. “Habiendo comido y brindado, nos dimos cuenta de que mucho cariño y afecto se mantenía entre nosotros. En esa lid, Narumi me propuso volver a su dormitorio a intimar”, detalló.

Entonces, de regreso a su domicilio, Zepeda le habría pedido ocupar su ducha y habrían mantenido relaciones sexuales, señalando que “en esta oportunidad, Narumi se mostró muy receptiva y compenetrada en el acto, y prueba de ello fueron gemidos que vociferó”.

“Terminado el acto, Narumi se mostró muy culpable. Me contó que tenía una relación. Tuvo una crisis de pánico, pues vio que había sido infiel en su relación actual, pero dada la exposición de verme de nuevo, todavía tenía afectos por mí. Sin más y por la madrugada, me pidió que me retirara para poder estar tranquila, y que hablaríamos al día siguiente pues me mostraría la ciudad personalmente“, aseguró.

Por último, el chileno cuenta que se retiró por la salida de emergencia disponible al frente de la puerta de su cuarto. “Al estar por fuera del edificio, y torpemente, revisando mi celular antes de comenzar a caminar, se me resbaló en celular hacia un arbusto, y en mi intento por buscarlo terminé saliendo por ahí en vez de las escaleras que dan a la calle interior”, cerró.