La investigación por los casos de abuso y violación de menores al interior del Instituto Próvolo de Lujñan de Cuyo, en Mendoza, sumó comprometedoras pruebas en contra de los cinco imputados formalizados por la causa.

Según consigna Clarín, durante la audiencia que buscaba determinar si los detenidos se mantendrían en prisión preventiva o si podrán esperar el juicio en libertad, se informó que los curas Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (50), además del empleado José Luis Ojeda (41) mantenían en su poder una impresionante cantidad de material de pornografía infantil.

Las indagaciones de la División de Delitos Tecnológicos de la Policía de Mendoza arrojó que en la habitación de Corbacho se encontraron 347 CDs ocultos en una valija, con contenido sexual de menores. Además, encontraron en un sobre otros 37 discos y negativos fotográficos.

Además, los agentes descubrieron otros tres negativos fotográficos en la habitación de Nicola Corradi, mientras que el empleado administrativo del instituto religioso que, al igual que los niños abusados, es hipoacúsico, detectaron un rollo fotográfico con más pornografía que involucra a niños.

Ahora, los investigadores deberán comprobar si las imágenes obtenidas se descargaron desde Internet o corresponden a víctimas de la causa. En tanto, de acuerdo a la contundencia de las pruebas, los abogados que representan a las familias de las víctimas solicitaron a la jueza Alejandra Alonso que los detenidos se mantengan en prisión preventiva en el penal de Boulogne Sur Mer hasta el juicio.

A fines del año pasado se conocieron las denuncias por casos de abuso sexuales a cerca de veinte menores en el Próvolo. Actualmente, la causa tiene cinco imputados y el italiano Corradi, de 82 años, es el único que tiene beneficio de prisión domiciliaria debido a su avanzada edad y delicado estado de salud.