“Están muy influenciados por movimientos algo elitizados que piensan que las consideraciones de orden cultural, patrimonial de nuestra ciudad están por sobre las necesidades de alimento y trabajo que tiene la gente, como lo vemos por ejemplo en la discusión sobre el Terminal 2”.

Con esa opinión Pablo Klimpel, dirigente portuario de Valparaíso advirtió sobre los posibles riesgos de la alcaldía que levanta Jorge Sharp en el puerto. “La verdad es que no entienden mucho de puerto, deberían ser un poco más humildes, asumir eso y conversar más con nosotros“, agregó.

Klimpel dio una extensa entrevista con la revista política Aurora Roja, donde repasó los actuales desafíos del movimiento sindical en Valparaíso y los de la alcaldía que soprendentemente derrotó a la Nueva Mayoría y Chile Vamos e instaló al abogado del Movimiento Autonomista al mando del municipio. “Es importante que la alcaldía pueda tener apoyo de la ciudadanía, pero también creo que ellos deberían aprender a escuchar más a los sectores de trabajadores. Creo que les falta permearse más con el movimiento sindical“, señaló.

Klimpel es dirigente portuario y vocero de No + AFP en el puerto. Se refirió también a la polémica ampliación del Terminal 2 y marcó distancia de otros sectores. Si bien reconoce que “el modelo de licitaciones responde al orden neoliberal”, lo cierto “es que para que el puerto de Valparaíso siga estando vigente, siga siendo competitivo y por tanto nuestra fuente de trabajo siga existiendo, la ampliación es necesaria. Es decir, para nosotros los trabajadores portuarios la ampliación del Terminal 2 se relaciona directamente con la defensa de nuestro trabajo”.

Eso sí, pidió discutir una “ley de Puertos”, para que los tributos de las empresas se mantengan en la ciudad y no en Santiago. Pero criticó la visión de grupos de interés como sectores inmobiliarios y turísticos que se oponen a la ampliación: “Todos estos grupos, tienen intereses. Y nosotros como trabajadores portuarios también tenemos intereses: El trabajo. Y en esa defensa del trabajo, nosotros consideramos que necesitamos la ampliación del Terminal 2, pero nos da lo mismo si es una empresa española, si es la MAERSK que son daneses, si es MSC que son Suizos, si es COSCO, que son Chinos, si es cualquiera. Hoy día nos toca el grupo OHL que es un grupo español. Nos guste o no, trabajamos para los grandes grupos económicos del país y el mundo, pues el capitalismo no tiene fronteras”.

“Nos parece irrisorio cuando dicen que estamos abriendo la soberanía del borde costero a grupos españoles, cuando hace rato que el borde costero esta en mano de todo tipo de grupos económicos y que insisto, no es a un país, es puramente al capital, que no tiene fronteras ni banderas”, añadió.

Sobre el argumento de defensa del patrimonio de Valparaíso, criticó que este solo se considere en términos materiales. “Cuando me hablan del patrimonio de la humanidad, no se dan cuenta que nosotros los trabajadores portuarios somos un gremio con 300 años de historia, que ha sufrido todas las transformaciones de la economía, la política, la cultura, y hemos estado siempre al servicio del desarrollo de la ciudad. Nos preocupa que no se tenga en cuenta el punto de vista de los trabajadores en la discusión patrimonial de Valparaíso y no se ponga en valor nuestra historia e identidad”.

A su vez, criticó que la mirada de los trabajadores portuarios quede “relegada muchas veces por los movimientos ciudadanos, artísticos que hablan por nosotros y por la ciudad”.