Los Fabulosos Cadillacs regresan al Festival de Viña del Mar 2017 para abrir el certamen y saldar una serie asuntos que han quedado pendientes entre la banda argentina y Chile. Pese a que su relación con el público local es de larga data, en su última visita a la V Región les tocó vivir el terremoto del 27 de febrero de 2010 y fueron uno de los números postergados ante la emergencia, que obligó a descartar la jornada de clausura.

Esta noche, Los Cadillacs o Fabulosos, como les llaman sus fanáticos, volverán al escenario de la Quinta Vergara para abrir el certamen y está claro que no requieren presentaciones ni reseñas. Los argentinos están considerados como una de las bandas más influyentes del rock latinoamericano y sus múltiples éxitos radiales los han acercado de manera inevitable al público chileno, manteniéndose vigente incluso entre las generaciones más jóvenes.

Sin embargo, hubo otra presentación accidentada de Los Fabulosos Cadillacs en Chile que muchos de los nuevos fanáticos no vivieron: ocurrió un 30 de enero de 1996, en las dunas de Montemar de Reñaca, tras la convocatoria de un tentador concierto al aire libre junto a Aterciopelados y otras agrupaciones locales.

Esa tarde, una multitud de 27 mil personas acudió a la invitación de la banda argentina, que en pleno ’96 ya se instalaba como una agrupación consagrada, a la que las y los fanáticos seguirían a cualquier parte con efervescencia. Eso ocurrió en las dunas y ni los artistas que tocarían en el escenario ni la producción del evento estaban preparados para ello.

/AgenciaUno

En medio de la efervescencia, el público se convirtió en una estampida humana que comenzó a enfrentarse, entre juegos, primero, para terminar lanzando piedras y hasta una garrafa del vino al escenario, que le golpeó directamente la mejilla al vocalista Vicentico. Músicos y público se dispersarían en medio de los incidentes, tratando de defender sus vidas, y el show terminó por cancelarse. Sin embargo, sorpresivamente, el músico ha admitido recientemente que guarda los mejores recuerdos de aquella presentación que terminó con 52 detenidos, 19 heridos, en medio de una violenta represión policial.

“Me acuerdo de ese momento con mucho cariño, de verdad. Fue impresionante el quilombo que se armó, pero también me di cuenta que estamos vivos, que por algo la gente reacciona de esa forma. Fue impactante, pocas veces en mi vida vi algo igual”, sentenció el argentino. Testigos y periodistas relataron que el músico y su banda tuvieron que huir por las dunas para alejarse de botellazos y otros elementos peligrosos que volaban hacia el escenario.

Por su parte, Andrea Echeverri, vocalista de Aterciopelados, quien también se encontraba presente en medio del caos, afirma que no guarda un recuerdo tan optimista de lo vivido durante esa jornada, como relató hace unos años en una entrevista a The Clinic: “Me acuerdo una vez tocamos con los Cadillacs en Reñaca y eso fue pero terrible, porque se convirtió en una una vaina rarísima. Porque era en las dunas y la gente empezó primero a hacer guerra de arena y terminaron con piedras, fue ‘miedosísimo’, terrible. Creo que al guitarrista de los Cadillacs le pegaron con una piedra“.

El concierto de Los Cadillacs en Las Dunas de Montemar se convirtió en el último evento público que se desarrollaría en el sector, tras los escandalosos incidentes. A 21 años de aquella jornada, sin embargo, la mayoría de los presentes ha matizado lo traumático de aquella escena con los toque de humor y locura que aporta el tiempo y lo han apuntado como un show de culto, mientras Vicentico no duda en apuntarlo como una de sus tocatas favoritas.