Pelo largo amarrado en cola, aro en la oreja izquierda y vello facial bien recortado. Polera negra libre de diseños, jeans azules y zapatillas. Así es como luce Camilo Sánchez Pizarro (27), el flamante nuevo presidente en la historia de las Juventudes Comunistas de Chile, al llegar a la sala de redacción de El Desconcierto.

Militante desde el 2005, año en que ingresó a la colectividad tras el impacto que le ocasionó el funeral de Gladys Marín, se forjó como cuadro político durante su adolescencia. En esa época, Sánchez fue encargado de enseñanza media del área estudiantil del partido. Diez años después, el aún joven dirigente es nominado en el XIV Congreso de las JJ.CC. como la persona que reemplazará a la diputada Karol Cariola en el máximo cargo de su organización.

Camilo ha tenido un verano movido. Apenas un par de días tras ser electo presidente en el XIV Congreso, tuvo que defender su tesis de Sociología en la Universidad de Valparaíso. Luego, la semana posterior, viajó hasta la localidad de Santa Olga -una de las zonas más afectados por los incendios forestales que azotaron a la zona centro sur del país- para coordinar el voluntariado de las JJ.CC. en la VII Región.

En la conversación con El Desconcierto, el nuevo líder de la patrulla juvenil del PC asegura que su gestión seguirá la senda de los cuatro años de gestión de Karol Cariola, a quien le atribuye la llamada “tesis del movimiento juvenil de carácter popular”. Dice que el foco va a estar en la juventud marginal del país, aquella que sufre problemáticas como el hacinamiento, la drogadicción, el embarazo adolescente y la falta de oportunidades. “Estamos hablando de un flagelo con la juventud mas pobre del país, esa que ha sido abandonada tanto por el Estado como por las organizaciones políticas incluso de izquierda”, enfatiza.

-¿Cómo una organización política se puede acercar a esta juventud marginal, desafectada y flagelada, cuando en su horizonte no asoma otra cosa que desesperanza por todos lados?
-La desafección política cumple un rol. Al entender de los comunistas, ese rol es el de la impugnación de la política como forma de impugnación de las cosas. Y eso es intencional, el modelo lo ha fabricado, generando una despolitización y una desafección política que es más radical con los jóvenes más pobres. Es cosa de ver quiénes votan y quiénes no. Nosotros creemos que el principal desafío es poder permitir y ayudar en su organización, pero no desde afuera. Muchos de nosotros somos militantes que vivimos en poblaciones, estamos insertos en este mundo.

-¿Y mediante qué vía esperan realizar dichos cambios?
-Nosotros esperamos que las transformaciones sean vía reforma, en el marco de un gobierno de la Nueva Mayoría, y que hoy día involucren un énfasis sobre todo en esta juventud postergada.

-Ustedes como JJ.CC. apuestan a las reformas no sólo dentro del actual gobierno la Nueva Mayoría, sino también en una eventual segunda administración. ¿Por qué insistir con la Nueva Mayoría? ¿Por qué seguir en una alianza con la DC?
-Nuestra principal intención es provocar transformaciones en la vida real hoy, no una promesa de transformación en un futuro cuando las condiciones sean las apropiadas. Creemos que las transformaciones son relevantes de aplicar en la vida real y en estas condiciones políticas. En función de eso, lo que buscamos es establecer la construcción de una mayoría y de una amplitud suficiente para poder sostener transformaciones y reformas. No sacamos nada con tener un tremendo programa en el cual todos concordamos, porque si después no lo podemos sostener con fuerza suficiente en el parlamento o en las comunas, no sirve de nada.

-Esa búsqueda por la concordancia y la unidad son apuestas a mediano plazo.
-Tenemos diferencias con quienes consideran que hay que hacer esta apuesta más a futuro, de que no hay que jugársela hoy en estas condiciones por transformaciones. Y es por eso que no compartimos con algunos de ellos el mismo techo. Nosotros hemos tomado la definición, y la reiteramos en nuestro congreso, que lo relevante es transformar la realidad hoy, para también generar condiciones de mejores luchas y de desafíos mayores en un mediano plazo.

-¿Cuál es tu opinión del Frente Amplio?
-El Frente Amplio, o la idea de construirlo, me parece muy interesante. Toda fuerza fuera de la Nueva Mayoría que esté en disposición de hacer transformaciones para nosotros puede ser un aliado potencial. Nuestro interés son las transformaciones y no el gobierno en sí mismo. Creo que puede ser de mucho provecho, toda vez que exista una maduración de las fuerzas que lo componen para que el capital político que algunos de sus miembros poseen se ponga a disposición de las transformaciones.

-¿Lo dices por figuras como Gabriel Boric?
-Sí, creo que toda esa fuerza y popularidad que tiene no ha estado a disposición de las reformas positivas que se han propuesto. Tampoco se ha puesto mucho en disposición de modificar las reformas que no están cumpliendo las expectativas de quienes creemos que el país debe cambiar. Creo que él debiera jugar un rol más relevante en este proceso y discutir y profundizar las reformas, vengan de donde vengan. En este momento vienen de la Nueva Mayoría, pero si hay reformas justas, yo esperaría de Gabriel Boric al menos la consideración de respaldar cuando así ocurre.

-¿Qué tan de izquierda es hoy el Partido Comunista?
-Yo creo que cuando algo se define de izquierda, se define en el marco de las transformaciones reales que realiza. Conozco muchas organizaciones que se declaran de izquierda y que dicen estar a la izquierda de nosotros, yo creo que no, yo creo que la verdadera izquierda, o cuando alguien se define desde esa vereda, debe apuntar a generar transformaciones reales, y no solamente concentrarse en la estética o en la declaración.

-¿Para ti el Frente Amplio no es de izquierda?
-Creo que efectivamente lo es, pero no está más a la izquierda que nosotros. No creemos tampoco que nos creamos más a la izquierda que ellos, pero somos una colectividad que sí está transformando las cosas. Estamos en un camino de reformas que esperamos prolongar. Por tanto, si alguien dice que es más de izquierda sólo por declararlo, nosotros les pediríamos hechos, para ver si efectivamente son más transformadores que nosotros. La radicalidad de una organización se mide por las transformaciones que estas provocan.

Camilo Sánchez

Twitter: @camilosanchez_p

El feminismo de “la Jota”

En el XIV Congreso de las Juventudes Comunistas se aprobó, de manera unánime, que la organización se declare “feminista y antipatriarcal” en sus principios rectores. En la instancia, se aprobó también que ningún género podría estar representado por más del 60% de los miembros del Comité Central y que se va a sancionar gravemente a militantes que incurran en actos de violencia de género, homofobia, lesbofobia o transfobia.

-El año pasado, el militante comunista Ricardo Rubilar, que postulaba a la directiva comunal del Colegio de Profesores en Concepción, fue acusado de violencia intrafamiliar. Sin embargo, finalmente su candidatura no fue bajada por el partido e incluso resultó electo. ¿Cambiarán las cosas ahora que se definen como antipatriarcales?
-Todas las organizaciones políticas del país -ninguna está exenta de esto- son constantemente invadidas por el modelo. Un modelo que busca pervertir a la sociedad en su conjunto, por tanto nuestros militantes tienen el deber y la obligación, en tanto buscan la superación del modelo, de extraerse y extraer de nuestra política los elementos nocivos como el machismo.

-¿Cómo se manifiesta el feminismo en su organización?
-Nuestra definición fue muy concreta: primero, somos una organización que, en tanto es marxista y leninista, tiene en sus principios un contenido feminista evidente.

-Un principio que es nuevo para el PC.
-No, este es una definición de énfasis, pero los marxistas somos feministas. No creo que alguien pueda decir que en lo que respecta a la igualdad, a nuestros valores principales, estos estén ajenos del feminismo. Al contrario, el declararnos feministas es poner un énfasis, pero además entender este feminismo como un feminismo de clase, que tiene voluntad transformadora y que no es solamente declarativa. Que es transformadora en la situación que enfrentan las mujeres de la clase trabajadora, que son muy distintas a las que viven las mujeres de la clase alta. Por eso nuestro énfasis está en que entendemos al machismo y al patriarcado como una expresión del capitalismo. Y en la lucha de clases, las mujeres trabajadoras tienen un rol que cumplir. Ese es nuestro feminismo.

-Igual el Partido Comunista, a lo largo de su historia, ha sido sindicado como un partido machista y homofóbico.
-La época siempre marca a la sociedad en su conjunto. El Partido Comunista siempre ha sido un partido muy inserto en sus épocas. Por tanto, efectivamente pueden haber habido signos de los tiempos, pero que creo que hoy nuestro partido hoy a superado con creces esos vicios de la política y de la sociedad en general. Hoy tenemos un partido que ha entendido muy bien la época en la que está, y al contrario de otros que simplemente han asumido la época simplemente. Nuestro partido ha buscado que esta época además sea mucho mejor.

-¿Cómo así?
-Me refiero a que hemos impulsado, cuando la sociedad no ha comprendido algunos temas, elementos de luchas de género que eran novedosas para el país. Y esto lo venimos haciendo de hace muchos años, somos más adelantados incluso que la época que estamos viviendo en la actualidad.

El lío con La Segunda

Camilo Sánchez nació en Concepción, pero él dice que se siente rancagüino. Vivió toda su etapa formativa, junto a su familia, en la capital de la VI Región. Allí se formó políticamente, pero también se formó como niño y adolescente. A los 18 años emigra a Valparaíso, puerto principal, donde se matriculó en Sociología y alternó su militancia con las lecturas para los ramos de la U: Althusser, Bordieu, Habermas y -por supuesto- Marx.

En esa etapa de su vida conoce a Maciel Arriagada, una compañera del partido que luego deviene en una compañera de vida. Producto de ese amor, el 2014 nace Amalia, su hija de tres años que aparece en la foto de portada de esta entrevista.

Camilo explica que se ha apoyado harto en Maciel durante estos días. También dice que su vida cambió: de ser un militante de bajo perfil pasó a ser la cara visible de una de las organizaciones políticas más relevantes del país. Cuenta que aún le cuesta acostumbrarse a las entrevistas, sobre todo después de la que dio en La Segunda en enero. En esa ocasión, el vespertino tituló “Con Lagos hay distancia histórica, pero las personas cambian”, lo cual le valió críticas, burlas y memes en las redes sociales. Ante ello, salió a aclarar lo publicado por el diario de Agustín Edwards:

-Vía Facebook aclaraste que el titular de La Segunda fue descontextualizado.
-Respecto a La Segunda: no nos puede extrañar que un diario que ha cumplido durante la historia de este país un rol bastante nefasto no tenga intenciones políticas de fabricar e inventar noticias. Por tanto, efectivamente hay una descontextualización de unos dichos que, incluso si uno lee la entrevista más en detalle, lo que dice el contenido es totalmente lo contrario a lo que se titula.

-¿Qué quisiste decir en realidad?
-Yo lo que señalé es que el gobierno de Lagos fue un retroceso para el país, que Lagos entregó la soberanía de muchos ámbitos del país al empresariado, y que si bien yo considero que las personas pueden cambiar, creo que él no nos ha dado garantías de que haya cambiado. Y en eso hablé también de Guillier. Considero que Guillier ha sido un senador con un importante despliegue de demandas justas dentro del Senado, pero que ni él ni Lagos pueden apelar a su historia para decirnos si son legítimos candidatos de la Nueva Mayoría. Ellos deben apelar al presente y al futuro, es decir, al rol que están jugando hoy con las reformas y al rol que piensan jugar con la proyección de transformaciones.

-O sea, no le abres la puerta a Lagos.
En ese aspecto, si queremos profundizar incluso, yo puedo decir que Ricardo Lagos no solamente en el pasado fue un actor negativo para los intereses del pueblo chileno, sino que en lo inmediato, no lo hemos visto jugando un papel de fortalecimiento y de consolidación de las reformas que estamos proponiéndole al país. Cuestión que Guillier sí ha hecho. Por tanto, la incógnita es qué piensa cada candidato de cara al futuro.

-Entonces, el candidato que esté con las reformas va a ser su candidato, ¿no?
-Claro. No apoyaríamos por ningún motivo a un candidato que no esté con las reformas.