“Debo dedicarme a mi familia. Por ello y frente a ustedes procedo a renunciar indeclinablemente a la presidencia del partido”, fueron las palabras con que el senador Jorge Pizarro dejó el máximo cargo de la Democracia Cristiana el 2 de abril pasado, en medio de la Junta Nacional de su colectividad. Ese mismo día, la senadora por Magallanes, Carolina Goic, asumió su reemplazo con el objetivo no declarado de llegar a La Moneda.

“Si estamos en política no es para esconder la cara”, señaló la senadora en el discurso con el que inició su período. Fue una alusión indirecta a los hechos que llevaron a dimitir a Jorge Pizarro. Es decir, los lazos de sus dos hijos, Sebastián y Jorge Pizarro Cristi, con el caso SQM sobre financiamiento irregular de la política.

Conocida por ser una parlamentaria cercana a la presidenta Michelle Bachelet, la congresista asumió el timón de una DC hasta entonces díscola y crítica con las reformas del gobierno. Diez meses después, consolidó su influencia partidaria y anunció su intención de ser candidata a la Presidencia de la República.

Pedir perdón por los políticos

Carolina Goic

Senadora Carolina Goic en el funeral del ex presidente Patricio Aylwin / Agencia UNO

Tan solo dos semanas después de asumir el cargo de presidenta de la DC ocurrió un hecho que reunió a chascones, príncipes e incluso retirados de la Falange: la muerte del ex presidente Patricio Aylwin.

En sus funerales la protagonista fue de nuevo la senadora magallánica.

En un momento de cobertura nacional, Carolina Goic realizó un gesto inédito en todo el arco de partidos involucrados en escándalos de financiamiento político irregular, desde el Partido Socialista hasta la Unión Demócrata Independiente.

“Hoy con esa misma humildad o mucha más, ante usted y ante todos los que estamos acá acompañándolo, también creo que es momento que los políticos pidamos perdón”, señaló de manera sorpresiva ante una Catedral de Santiago tan silenciosa como atiborrada de autoridades.

“Perdón por no haber actuado a tiempo, perdón por los abusos de poder, perdón por la falta de ética, perdón por haber traicionado la confianza de aquellos que representamos, sirviendo a otros intereses y no los de las familias de chilenos y chilenas. Pedir perdón y esperar poder seguir su ejemplo. Y comprometer hoy día un nunca más, que nunca más la política sea degradada”, señaló Goic aquel 22 de abril.

Para el analista de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales, este discurso fue especialmente significativo ya que mostró una apuesta por “representar la renovación de la política desde adentro”, en momentos en que múltiples líderes políticos enfrentan juicios en su contra por cohecho, sobornos y lavados de activos.

“A diferencia de Alejandro Guillier, la senadora Goic no reniega de los partidos, ya que preside uno”, señaló Morales a El Desconcierto.

Luego de aquel discurso cargado simbólicamente a las analogías con el perdón histórico que pidió el fallecido presidente Aylwin a los familiares de víctimas a las violaciones de derechos humanos en dictadura, la senadora abandonó la catedral entre aplausos espontáneos de los asistentes.

La intervención de Goic en el funeral de Aylwin fue además aprobada públicamente por tótems de la DC como Soledad Alvear o Enrique Krauss y muchos esperaron en ese momento que Goic, mencionada constantemente en la prensa como una posible presidenciable, se pronunciara al respecto como hicieron Isabel Allende o Ricardo Lagos.

Sin embargo, no lo hizo. Su liderazgo aún estaba lejos de ser consenso entre los distintos sectores de la DC.

Luego vino la encuesta CEP de agosto, donde marcó un 27 por ciento de menciones positivas, siendo la segunda DC mejor evaluada después de Mariana Aylwin. Esto, ya que a diferencia de la ex ministra, Goic registró un 39 por ciento de respuestas indicando rechazo.

El portazo a La Moneda

Carolina Goic

/ Agencia UNO

Octubre fue otro mes clave para la opción presidencial asumida por Carolina Goic el fin de semana pasado. Fue allí cuando afirmó su liderazgo en la DC y, además, aprovechó de dejar atrás a los sectores críticos a su gestión dentro del partido.

El 24 de octubre sólo había caras largas en la sede de la DC. La falange no sólo descendió en dos puntos respecto a su votación de concejales de 2012, sino que también bajó su votación en alcaldes desde un 16,51 por ciento a un 11,80 por ciento. ¿El resultado? Cuarenta y tres alcaldes electos, doce menos que el 2012, incluidas las derrotas dolorosas de Maipú y Macul.

Fue en ese momento en que los sectores más conservadores de la DC se articularon ante lo que consideraron una debacle. Tanto los “príncipes” de Ignacio Walker como “Progresismo con Progreso” de Mariana Aylwin hicieron críticas a los resultados de las municipales. 

Esta situación obligó a Goic a endurecer sus críticas a La Moneda pese a que, hasta ese mes, Goic no se había enfrentado totalmente con el gobierno.

Una muestra de ello ocurrió el 8 de junio, cuando el hasta entonces ministro del Interior Jorge Burgos renunció, ocasionando un terremoto político. En esa ocasión, la presidenta DC defendió la idea de que lo de Burgos era cansancio y no diferencias políticas. 

Otra muestra de la lealtad de Goic hacia Bachelet se vio cuando, enfrentando una fuerte presión de amplios sectores de la DC, votó a favor de la ley de despenalización del aborto en tres causales en la comisión de Salud del senado en septiembre. Esto, pese a que dilató su tramitación por meses y mantuvo su voto en la incógnita hasta el final. 

Sin embargo, a la derrota electoral se sumó la remoción del DC Luis Acevedo del Registro Civil, luego de la modificación errónea del domicilio de quinientas mil personas en el padrón electoral. La respuesta falangista no se hizo esperar y, en una jugada arriesgada, Goic congeló las relaciones con el gobierno.

“Vamos a citar al consejo para analizar la situación como DC y, mientras tanto, no vamos a participar en las actividades de coordinación con el gobierno. Consideramos que aquí tiene que haber un trato distinto a la DC, que es el principal partido de la Nueva Mayoría, sobre todo en el contexto en que estamos”, declaró.

Pese a que su movida fue criticada por diputados disidentes, como Gabriel Silber, en el Consejo Nacional Extraordinario de los días siguientes la senadora consiguió un respaldo mayoritario a su enfrentamiento con La Moneda, aislando a la disidencia y aplacando a los grupos más conservadores.

¿Primarias o primera vuelta?

Carolina Goic luego de ser reelecta/ AGENCIA UNO

“El hito que terminó de confirmar la opción presidencial de Goic fue su triunfo en las elecciones de directiva”, explicó el analista Mauricio Morales a El Desconcierto. El 8 de enero pasado la lista de la senadora triunfó con el 66 por ciento de los votos, aplastando la lista del disidente Víctor Torres en unas elecciones en que votaron veinte mil personas, confirmando la vigencia de las bases del partido.

Morales, quien forma parte del equipo de asesores programáticos de la DC, es cauto en señalar que Goic  no ha superado aún todos los obstáculos internos. “El consenso aún no existe en forma taxativa”, opinó.

“Algunos de los dirigentes apoyaron tempranamente la opción de Ricardo Lagos y otros han apoyado a Alejandro Guillier. El consenso sobre Goic se debe construir. El primer paso es una proclamación directa en la próxima junta directiva nacional del partido, el segundo es un compromiso explícito de alcaldes, concejales y parlamentarios de trabajar por Goic y el tercero pero no menos importante es evitar que los dirigentes o militantes DC continúen ‘vitrineando‘ hacia la izquierda en búsqueda de candidatos presidenciales”.

En su mirada, esto se puede lograr pero requiere que Goic crezca en las encuestas y muestre que la opción DC no será testimonial, como lo ocurrido con Claudio Orrego el 2013.  

Sin embargo, aún queda un último obstáculo que la podría enfrentar con uno de sus liderazgos rivales en la DC, Mariana Aylwin. Concretamente, si la falange correrá en las primarias convencionales de la Nueva Mayoría o, por el contrario, buscará su propio camino en primera vuelta.

Es una decisión estratégica que, al mismo tiempo, condiciona el futuro mismo de la coalición gobernante y la negociación por su planilla parlamentaria. Goic, en todo caso, descartó el camino propio.

Esto, ya que hoy la DC discute sobre dos opciones para las elecciones al Congreso: una lista conjunta con el Partido Socialista u otra con los radicales.

Paralelamente, los grupos críticos a la Nueva Mayoría han presionado fuertemente porque Goic vaya directamente a la primera vuelta presidencial. Mariana Aylwin ha encabezado, nuevamente, esa crítica, señalando que ir a primarias “es un ejercicio testimonial y es una lástima, porque cuando es testimonial se diluye también cuál es el mensaje”.

El analista Mauricio Morales ve riesgos en esa opción. “La DC arriesga a no pasar a segunda vuelta y pasar a un completo segundo plano en un posible gobierno de centroizquierda. En primarias, en cambio, puede asegurar puntos programáticos con bastante antelación”, señaló.

Todo se decidirá en la Junta Nacional de la DC el próximo 11 de marzo. Mientras tanto, Carolina Goic reforzó su presencia en medios y en terreno en búsqueda del codiciado crecimiento en las encuestas.