El canciller mexicano, Luis Videgaray, se mostró contundente ante la última medida migratoria adoptada por Estados Unidos: “Hay que dejar claro de la manera más enfática que el gobierno y el pueblo de México no tienen por qué aceptar disposiciones que de manera unilateral un gobierno quiere imponer a otro. No lo vamos a aceptar”, aseguró este miércoles.

Videgaray se anticipó así a la visita que el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el de Seguridad Nacional, John Kelly, realizan este jueves a su país vecino.

Hasta este miércoles, el gobierno mexicano, que tenía a la vista el encuentro con los dos altos cargos estadounidenses, no había respondido a los nuevos anuncios de Donald Trump en materia de inmigración. Sin embargo, Videgaray se vio obligado a pronunciarse tras las posibles consecuencias que las medidas pueden provocar, ya que abren la puerta a una deportación masiva de inmigrantes indocumentados, en buena parte mexicanos, y a la construcción del muro fronterizo que Trump insiste en hacer pagar a su vecino.

A pesar de la eso, la postura oficial del Departamento de Estado norteamericano sobre las relaciones con México parecen, a priori, mucho más relajadas: “Tenemos una relación muy saludable y robusta con el gobierno mexicano y los funcionarios mexicanos. Y creo que ellos compartirían ese sentimiento”, aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, este miércoles. Además, agregó que la visita de Tillerson y Kelly es “comienzo muy alentador para la relación de trabajo con nuestro increíble vecino del sur”.

El presidente tiene previsto recibir a los dos funcionarios estadounidenses, quienes se reunirán también con el canciller mexicano, Luis Videgaray y los secretarios mexicanos de Interior, Finanzas, Defensa y Marina.