Algo extraño ha ocurrido con esta edición de la Reina de Viña. El concurso no ha logrado el furor mediático de otros años y puede que varios factores coincidan.

Hace una semana, una de las plataformas emblemáticas de cobertura de la competencia y sus entretelones selló el fin de una era: SQP emitió su último capítulo, evidenciando la caída que han sufrido los espacios de farándula en los últimos años, ya que solo Intrusos cuenta con transmisión diaria. Antes desaparecieron otros.

Sin la misma atención de los medios que solían seguir la competencia y en medio de debates sobre la cosificación de la mujer instalados en la opinión pública, esta edición muestra una de sus versiones menos movidas: esta vez, solo contó con tres candidatas: Gala Caldirola, Kika Silva y la mexicana Jass Reyes, quien se ha concentrado más en su presentación en la competencia internacional. Una austeridad que llama la atención, luego de que canales como TVN y Mega se restaran de la instancia.

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El reinado de Viña no es lo que era antes

Las bases de La Cuarta -medio organizador del concurso- rezan que la prensa acreditada tienen la posibilidad de elegir “libremente a la mujer que mejor represente el espíritu del certamen artístico más importante de Chile”.

Sin embargo, no todas las y los reporteros que hoy se encuentran cubriendo el evento coinciden en que el concurso de la reina esté logrando efectivamente elegir a una candidata representativa del Festival. Tampoco se percibe que la competencia esté pasando por un buen momento.

“Yo recuerdo la primera historia del festival, cuando era chica, y notaba que las reinas siempre estuvieron vinculadas a la música. Pienso en una Patricia Manterola, Celia Cruz o Natalia Oreiro, que eran mujeres lindas, pero ser lindas era una excusa, lo que se valoraba era su fama en lo musical”, reflexiona Pamela de Vicenzi, periodista de HoyxHoy.

Sebastián Marchant, periodista de 24Horas, señala que el concurso ha ido perdiendo importancia. “Está cada vez más fome, segundo año consecutivo que cobro y el año pasado hubo mucho más movimiento. En cuanto a la elección, considero que debería ser alguien del jurado o alguna cantante, que esté vinculada al Festival y no a los medios que cubren”.

Sorpresivamente, no es una postura tan minoritaria. Para Ignacio Lara, reportero de T13, la competencia no ha logrado reinventarse y evolucionar, adaptándose también a las discusiones actuales.

“Es todos los años lo mismo, el piscinazo, los partidos de fútbol, los bailes. Es un poco pasado de moda, no está muy en sintonía con lo que está pasando en el mundo y por ese lado debiese evolucionar“, comenta Lara.

Desde La Cuarta, el periodista Fabián Escobar defiende la iniciativa y asegura que a los canales les faltó entusiasmo este año. “Solo Canal 13 y La Red presentaron candidatas y el resto se cuelga de la inversión. Esto es entretención, no va a cambiarle la vida a nadie, pero deberían tomárselo en serio. Yo mejoraría la presentación de las candidatas, sería bueno que potenciaran sus figuras durante el año, para finalizar como reinas de Viña”.

El comunicador argumenta que el concurso se ha transformado en un hito para los canales de TV durante las últimas semanas del verano, que “tiene réditos de rating y auspiciadores y me parece que hay algo de interés nacional, le guste o no a la gente”.

Y el Rey, ¿por qué no?

Una de las preguntas que muchas mujeres se hacen es por qué nunca se ha potenciado realmente la elección del denominado “Rey feo”. En este sentido, todos los reporteros entrevistados por El Desconcierto coincidieron en que no sería una instancia realmente atractiva, más aún considerando que la gran mayoría de los periodistas acreditados del evento son hombres.

“La elección del rey no interesa básicamente porque son hombres, de partida”, precisa Lara. “La candidatura del rey feo no tiene ese sex appeal y esa sensualidad que se le da, para bien o para mal, a la candidatura de reina. No sé si hay capital de gente para que haya una candidatura a rey que sea tan convocante, pero sin duda es un tema de género. El hombre jugando a la pelota en el agua nunca va a convocar como una mujer, es una situación que llega a dar risa de lo absurda que es, por cierto”, agrega el periodista de T13.

Algunos defienden la elección de la reina como un asunto “folklórico” del Festival, una tradición en la que un rey no calza, especialmente porque “el 90% de los periodistas acá son hombres, se prestaría para la típica burla de estar votando por un rey feo y a los colegas les encanta ver a una mujer tirándose el piquero”, señala Sebastián Marchant, de 24Horas.

Lo cierto es que, aunque han pasado mucho más desapercibidos y la mayoría de los medios no les dan cobertura, el certamen también ha contado con algunos soberanos, desde 2005 hasta la actualidad: entre ellos, Javier Estrada, Juan Falcón, Felipe Avello, Jorge Alberti, Leo Rey, Américo y Pablo Alborán, en dos ocasiones. El concurso se organizó a petición de las periodistas, pero no ha prosperado.

“Porque la verdad es que el rey nunca ha sido muy interesante, resultó un par de veces, no se tomó en serio. No le veo mucho futuro a un concurso de rey de viña, para ser honesto. Lo encontraría hasta fome. Quizás si las colegas se ponen de acuerdo no sería malo, pero se intentó hacer y no resultó muy bien”, argumentó el reportero de La Cuarta.

Desde otra visión, la periodista Pamela De Vicenzi manifiesta que esto se vincula a lo que ha pasado con el humor de las mujeres comediantes: “La sociedad no está acostumbrado a que las mujeres hablemos de cuerpos masculinos y recurran a lugares comunes para hablar de los hombres, como el tema del tamaño del pene o lo regio que pueda ser uno u otro”.

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¿Debería evolucionar la elección de la Reina de Viña?

La visión de las periodistas acreditadas en el Festival sobre la elección de la reina contempla algunos de los debates de género sobre la realización de concurso de belleza en general. En un momento en que la opinión pública reflexiona sobre la violencia hacia la mujer, lo que implicó la suspensión del Miss Reef 2017 en Argentina, estas instancias no escapan a los cuestionamientos.

María Francisca Maldonado, periodista de Cooperativa, asegura que “la sociedad se ha hecho cada vez más consciente de lo dañino de la cosificación de la mujer y creo que en ese mismo sentido avanzan concursos de belleza como este. Una clara señal es que este año solo fueron dos las candidatas que van por esta corona”.

Pamela de Vicenzi asegura que no es extraño que sean los periodistas hombres los protagonistas de la competencia. “Es cosa de ver el piscinazo y cómo se se toman las fotografías, el lenguaje fotográfico que hay detrás de cada imagen y el mismo comportamiento de las redes sociales ante las figuras que salen de reina. Los piscinazos ya no tienen ropa”, recuerda.

De hecho, en una edición pasada del concurso, la gitana Perla Ilich tuvo que declinar de participar porque se le exigía, en caso de ganar, aparecer “semidesnuda” en la piscina del Hotel O’Higgins y ella aseguró que iba en contra de sus tradiciones, por lo que propuso algo más recatado. El canal incluso le habría ofrecido más dinero para que aceptara el formato del piscinazo, pero no hubo acuerdo.

La reportera de HoyxHoy enfatiza que la competencia debe volver a sus orígenes de vinculación con el Festival, pero que “tras la muerte de SQP, que era un acorazado del gremio, las condiciones podrían ir mejorando de a poco. Han habido avances y eso se agradece también para nosotras, las colegas mujeres que estamos ahí reporteando”.

Además, “hay más consciencia sobre el tema de la mujer como objeto sexual y que eso tiene que parar por el contexto social, siempre y cuando la gente exija desde sus tribunas que el reinado de Viña debe ser más respetuoso de todas”, enfatiza.

Desde otra vereda, Ignacio Lara apoya la opinión de sus pares: “Hay que ir más allá de la reina en bikini o bailando, porque de verdad comienza a rayar en lo absurdo y se pone hasta patético. El piscinazo obviamente no se puede sacar, pero hay que tratar de cambiar un poco el sentido, de acuerdo a la discusión de hoy. Es difícil y complicado, pero sin duda este tipo de concursos tienen que modernizarse”, cierra.