“Estamos muy decepcionados por la actitud de la Administración Portuaria. No sabemos quién es responsable de negarnos acceso al muelle”, declaró la líder de la ONG holandesa Women on Wave -“Mujeres sobre las olas”- Rebeca Gomberts a la prensa. Esto, luego de que autoridades guatemaltecas negaran el desembarco de los pasajeros del barco de la organización por la salud de las mujeres, que practica abortos seguros en aguas internacionales.

Esta es la primera vez en que la nave llega a aguas latinoamericanas luego de haber atracado en puertos de Irlanda, Polonia, Portugal y España, países donde el aborto libre es penalizado. El plan de Women On Wave es subir a cinco mujeres  de Guatemala al barco para llevarlas a aguas internacionales. En el viaje, médicos les dan una charla sobre salud y derechos reproductivos y también pueden tener acceso a anticonceptivos. Si entre las mujeres hay embarazadas que tengan menos de 10 semanas le ofrecen medicamentos para inducir el aborto, cuestión que está sujeta a la voluntad de la pasajera temporal.

En el Código Penal de Guatemala se permite el aborto sólo cuando la vida de la mujer está en riesgo. Según el Instituto Guttmacher  65.000 abortos ilegales e inseguros ocurren cada año en Guatemala, poniendo en riesgo la salud y la vida de las mujeres, ya que alrededor de 21.600 mujeres son hospitalizadas con complicaciones por abortos inseguros y éstos son la tercera causa de muerte materna en el país.

En su página web Women On Wave recalca que frente a la crisis del Zika, el acceso al aborto inseguro es fundamentalmente un problema de justicia social ya que solamente las mujeres con suficientes recursos tienen acceso al procedimiento seguro.

Polémica por abortos en el mar

El día de ayer la organización realizó una conferencia de prensa en San José de Guatemala, donde las portavoces criticaron a las autoridades de Guatemala por intentar impedir su atraco en aguas de ese país. “Es una embarcación con bandera de Austria y tripulación de Holanda. Estamos con todos los requisitos de ley” declaró la brasileña Leticia Zenevich.

La conferencia fue interrumpida por activistas católicos, mientras que tanto el Movimiento Evangélico Nacional de Acción Pastoral como un diputado conservador, Rodrigo Valladares, efectuaron denuncias contra Women On Wave por “prácticas abortivas”. Un buque militar guatemalteco ancló ayer junto al barco  para “cautelar” sus actividades, mientras se esperan reacciones del presidente de Guatemala, el ex humorista y político conservador nacionalista Jimmy Morales.

Sin embargo, de acuerdo a los tratados internacionales la aplicabilidad de la legislación de cada país, y por lo tanto también de la ley del aborto, se extiende sólo a las aguas territoriales. Fuera de ese radio de 12 millas (o 2 horas de navegación) la ley que se aplica a bordo del barco es la ley austríaca, lo que significa que todas sus actividades son legales.

El barco es una más de las distintas iniciativas de la ONG holandesa que funciona hace 10 años. Entre estas están los “drones abortivos” que han lanzado pastillas de Misoprostol y Mifepristona en Irlanda, líneas telefónicas de información sobre aborto seguro en Europa, África y Latinoamérica –incluyendo Chile- y el servicio de aborto medicinal en línea, que entrega información sobre cómo hacer aborto con pastillas en países donde éste es ilegal. 

A través de su cuenta en Twitter, la dirigente de Corporación Miles, organización que aboga por la despenalización del aborto terapéutico en Chile, celebró la llegada del barco a aguas latinoamericanas, calificándola como una “excelente noticia”. En Chile, al igual que en Guatemala, el aborto está penalizado en todos los casos.