Hasta hace unos años atrás, sectores políticos y económicos de la elite criolla chilena daban la imagen al exterior que las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) eran un sistema de pensiones exitoso. Es más, el mismo José Piñera- creador de las AFP en Chile- mantiene un centro dedicado a promover la creación de AFP por el mundo (Cato Institute).

Esta imagen de producto de exportación hace mucho tiempo se comenzó a desmoronar. Las promesas hechas por el modelo, de obtener pensiones cercanas al 70% respecto a los salarios percibidos en la vida laboral, con un nivel de cotización del 10% por parte del trabajador/a nunca se cumplió. Por el contrario, al momento de jubilar, y aunque hubiesen cotizado toda una vida, la pensión de los trabajadores no llegaría a ser un tercio de lo que percibieron durante su vida activa. Sin embargo, hacia el exterior aún quedaba la imagen del modelo exitoso. Solo a partir de las protestas ciudadanas masivas del 2016 comenzó el desmoronamiento de aquella imagen a nivel mundial, medios como CCN,  BBC, el New York Times,  The Economist, la BBC World , The Guardian , Reuters, Los Angeles Times y Bloomberg, el Daily Mail, Financial Times, entre otros, comenzaron a obtener información de primera línea, con imágenes el descontento ciudadano en las calles, contactaron con  personas jubiladas por el sistema, con especialistas sobre la materia en Chile, etc.

Lo anterior ha traído como consecuencia que el gobierno esté preparando una propuesta de mejoramiento de las pensiones, pero limitando la propuesta a la generación de cambios -como en reformas anteriores- sobre la base del mismo modelo de pensiones y no sobre su reemplazo,  por ejemplo, recientemente el Banco Central por encargo del Ministro Valdés (PPD) elaboró un estudio que avala como sistema de pensiones a las AFP y critica la eventual instauración de un sistema de reparto en Chile. Cabe destacar que el ministro antes de llegar a la cartera de hacienda, trabajó en importantes fondos de inversión y centros internacionales que han propiciado las grandes crisis financieras mundiales –  Barclays Capital en Nueva York,  Fondo Monetario Internacional (FMI),  BTG Pactual, Banco de Fondos de Inversiones Brasileño, entre otros.  Por su parte el Presidente del Banco Central el Mario Marcel (PS), lideró la Reforma Previsional del primer gobierno de la presidenta Bachelet durante el año 2008. En esta reforma se profundizaron reformas a favor de las AFP, que afectaron negativamente los fondos previsionales de los trabajadores/as, una de las muchas  evidencias, fue aumentar los límites de inversión de los fondos de previsionales en el extranjero, en paralelo se desarrollaba una de las crisis económicas a nivel mundial de más importantes de las últimas décadas, la crisis suprime, que llevó a que se perdieran más de 25 mil millones de dólares de los ahorros previsionales de los chilenos/as.

No obstante a lo anterior, ya no hay marcha atrás, el descrédito hacia las  AFP que es cercano al 87% (CADEM, agosto 2016), se instaló en la ciudadanía.  Mientras la elite política y económica en Chile  no genere un cambio estructural al sistema de pensiones, y sigan entrapados proponiendo soluciones parciales, sin tocar el sistema capitalización individual, continuarán las manifestaciones masivas, como también  el descrédito hacia las autoridades políticas y económicas. Por más que las AFP gasten millones en publicidad para lavar su imagen, cuentan con el rechazo absoluto del país, un sistema con ese nivel de deslegitimación no puede sostenerse en el tiempo, ni mucho menos exportarse.

Por último, ¿los cientos de miles de chilenos que han salido a las calles en demanda de mejores pensiones podrán esperar un nuevo amanecer sin AFP o al menos a tener la opción de elegir otro sistema de pensiones distinto al actual modelo, que se dedique a pagar pensiones dignas,  no exponiendo los fondos previsionales a las ruletas rusas de los mercados financieros nacionales e internacionales?


Trabajador Social e Ingeniero Comercial, Magister en Política y Gobierno, Flacso.