El día de hoy The Clinic Online dio a conocer la historia de David Riquelme Ruiz, quien el 10 de marzo de 2010 se convirtió en el primer asesinado en un toque de queda -levantado a propósito del toque de queda- desde el retorno a la democracia.

El crimen tiene a cinco infantes sentenciados: Cristián Martínez, Jorge Elgorriaga, Omer Valdebenito, Esteban Muñoz y José Caamaño. Sin embargo, la sentencia que tienen los cinco militares es de tan solo tres años y un día de pena remitida con beneficio de libertad vigilada, pena establecida en 2014 por la Fiscalía Naval y ratificada en 2016 por la Corte Suprema.

La pena dista mucho de los diez años de cárcel que había pedido en 2010 el Fiscal Capitán de Fragata Alejandro Enríquez, quien había sometido a proceso a los infantes cinco días después de los hechos.

Como si fuera poco, el tiempo transcurrido entre los hechos y la sentencia fue suficiente para que Elgorriaga y Martínez pudieran retirarse tras veinte años de servicio, lo que les vale una remuneración vitalicia cercana a los $500 mil pesos.

El crimen

La noche del 9 de marzo, pasadas las 18:00 horas en las que empezó a regir el toque de queda en Hualpén por el terremoto del 27F,  David Riquelme e Iván Rojas decidieron salir en busca de cigarros.

En eso, fueron detenidos y golpeados brutalmente por los cinco infantes ya mencionados. Dieron entonces inicio a una travesía en una camioneta en la que intentaron llevarlos a un cuartel de la PDI en Talcanhuano, a pesar de que esto violaba las instrucciones el protocolo de detención por toque de queda.

Finalmente, decidieron algo distinto: “Hay que ir a botarlos”.

Fue así como, luego de tres horas de maltratos físicos -que, en el caso de David, le causaron una falla multi orgánica que afectó sus riñones, pulmones y páncreas, además de la fractura de doce costillas en el lado derecho, cuatro en el izquierdo, en el tercio superior del esternón, fueron las acciones que los militares- decidieron dejar a los dos civiles en una cancha de fútbol vacía.

Iván terminaría siendo tratado de una equimosis en el dorso derecho del tórax y en ambos muslos y piernas en el Hospital Las Higueras. David, por otro lado, murió en la misma cancha donde lo dejaron los cinco militares.