Las promesas de “tolerancia cero” con el abuso sexual en la Iglesia parecen estar quedándose en el tintero. Esto, luego de que la periodista especializada en el Vaticano de la agencia noticiosa Associated Press revelara el día de ayer que el pontífice redujo en forma inadvertida las sanciones para un grupo de sacerdotes.

Hasta el momento la pena para los clérigos declarados como culpables era apartarlos del sacerdocio, perdiendo esa categoría. La reducción del castigo efectuada por Francisco I, según informó Clarín, sólo los dejará relegados a “una vida de penitencia y oración y a la prohibición de ejercer públicamente su ministerio”, pero manteniendo el estatus sacerdotal.

La información causó polémica inmediata luego de que dos abogados canónicos y un funcionario anónimo de la Iglesia confirmaran la noticia. Marie Collins, una irlandesa sobreviviente al abuso sexual en la iglesia que fue nombrada por el pontífice argentino como miembro de la comisión asesora del Papa en estos temas, declaró estar “consternada”.

Esto, ya que fue la propia Congregación para la Doctrina de la Fe, uno de los espacios más influyentes de la iglesia católica, la que recomendó reducir al estado laico los casos de sacerdotes pederastas y pedófilos.

Juan Carlos Cruz, sobreviviente al abuso sexual de Fernando Karadima, llamó a rechazar una posible visita de Francisco I a Chile. “¿Dónde está la tolerancia cero prometida?”, cuestionó a través de su cuenta de Twitter, agregando que “es una verdadera vergüenza y el descaro de la mentira y la protección de los pedófilos”.

En tanto, el portavoz del Vaticano, Greg Burke, declaró que el concepto de la misericordia de Francisco se aplica “incluso a los culpables de crímenes atroces”. Dijo que los sacerdotes abusadores son suspendidos del ejercicio público de los oficios, “pero no necesariamente regresados al estado laico”.