El 4° Juzgado Civil de Santiago decretó durante la mañana de este martes la liquidación forzosa de la Universidad Arcis. La decisión se adoptó a partir de una deuda de $85 millones que el plantel tiene con un proveedor de seguridad, lo cual lo ha visto enfrentado a una grave crisis financiera.

A raíz de esto, la Arcis quebraría definitivamente a dos semanas de saber su futuro, pues que el 10 de marzo el Mineduc definiría se se decretaba o no el cierre de la universidad. En ese fecha sabría si los 573 nuevos estudiantes se podrían matricular para el proceso de admisión 2017, lo cual le daría algo de por un tiempo y evitaría su cierre.

De no variar la decisión judicial por medio de algún recurso, se hace inminente la posibilidad de que la institución –que actualmente se encuentra bajo la tutela de un administrador provisional– deba cerrar sus puertas.

Así está contemplado en la propia ley de administrador provisional y de cierre, que establece que “en aquellos casos en que, terminada la gestión del administrador provisional, no haya sido posible subsanar los problemas o deficiencias que dieron origen a su nombramiento por causas no imputables a su gestión, o se haya dictado resolución de liquidación de la respectiva institución o de su entidad organizadora (…) el Ministerio de Educación dará inicio al procedimiento de revocación del reconocimiento oficial de la institución de educación superior”.