La justicia uruguaya detuvo el proceso de aborto de una mujer de 24 años luego de que su ex pareja presentara un recurso de amparo para que ella, embarazada de diez semanas, no llevara adelante la interrupción del embarazo.

A pesar de que en este país el proceso es legal hasta las doce semanas de gestación, ahora ambos se enfrentan ante los tribunales por la ley de aborto.

El hombre interpuso el recurso argumentando el derecho a la protección infantil derivada de los tratados internacionales, la Constitución uruguaya y los derechos del padre.

Según el diario local El País, en un fallo sin precedentes, “el representante legal del hombre, el abogado Federico Arregui, interpuso un recurso de inconstitucionalidad de la Ley 18.987 [votada en 2012] que habilitó la interrupción de los embarazos bajo determinadas condiciones, el que fue remitido a la Suprema Corte de Justicia por la jueza que dispuso hacer lugar al recurso de amparo”.

El medio informa que el abogado dijo que el hombre “está dispuesto plenamente a hacerse cargo de su hijo, lo cual hace ya a partir de la concepción“, por lo que intentó convencerla de que no aborte, “lo cual resultó infructuoso, en cuyo mérito decidió activar los mecanismos legales tendientes a la protección de la vida del hijo en común”.

En la sentencia de la jueza que instruye el caso, según el medio local, se sostiene que la embarazada dijo que “yo no tengo ganas de estar embarazada ni soportar que me obliguen, conociendo mis derechos que me otorga la ley pude acceder al derecho de iniciar el trámite y hacerlo”. La joven también argumenta que su decisión “de no tenerlo” se justifica por aspectos “sociales, económicos, laborales y sicológicos”.

Tras escuchar a ambas partes y evaluar las pruebas del caso, dice el medio, la jueza entendió que “la mujer no cumplió con todos los aspectos incluidos en el protocolo que establece la ley para que el procedimiento del aborto sea legal”. Según la magistrada, el incumplimiento estaría relacionado con su obligación de informar al médico sobre “las circunstancias derivadas de las condiciones en que ha sobrevenido la concepción, situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias que a su criterio le impiden continuar con el embarazo en curso”, según establece el texto legal.

La ley uruguaya establece que la decisión del aborto solo corresponde a la mujer y no al progenitor. Sin embargo, desde el Colegio de Abogados pidieron al Ministerio de Salud que acate el fallo.

La mujer, quien asegura no tener ningún vínculo con el demandante a quien definió como una ex pareja ocasional, recurrió a la Corte de Apelaciones. Ahora espera que el pronunciamiento de la Justicia se realice antes de las doce semanas de gestación, o deberá seguir con el embarazo obligatoriamente.

Mientras que la Asociación de Magistrados y el Colegio de Abogados de Uruguay se posicionaron a favor del fallo de la jueza, 15 asociaciones lo tildan de “abuso de autoridad”.