Un 3 de marzo se convirtió en un día clave para el orgullo de la mujer indígena latinoamericana, aunque para muchas la hazaña de Juana Azurduy aún sea desconocida.

Fue justamente un 3 de marzo, de 1816, cuando Juana Azurduy, al frente de 200 mujeres indias a caballo, logró derrotar a las tropas españolas que asediaban Bolivia, liberando además a su esposo, el general Manuel Ascencio Padilla, que se encontraba prisionero desde 1814.

La hazaña de Azurduy provocó que fuera nombrada teniente coronel, convirtiéndose en la primera mujer con rango militar en el mundo, según apuntan las reseñas históricas. Su figura trascendió como un símbolo claro del compromiso de las mujeres latinoamericanas con la lucha independentista.

La joven nació el 12 de julio de 1780 en Toroca, departamento de Potosí, justo en los días en que se expandía por el territorio boliviano la rebelión de Tupac Amaru. Juana quedó huérfana cuando era niña y creció en un convento de monjas en la misma ciudad.

Luego de casarse a los 22 años con Manuel Ascensio, con quien tuvo 5 hijos, ambos se comprometen con la revolución independentista y se unen a los ejércitos populares creados tras la destitución del rey. Azurduy colaboró también junto a su esposo con las tropas enviadas desde Buenos Aires, en la organización del escuadrón “Los Leales” para contribuir a la liberación del Perú.

Pero eso no es todo: la indígena estuvo al frente de un ejército conformado por indias, mestizas y criollas, denominadas “Las amazonas”, un conjunto de mujeres dispuestas a todo por la liberación del pueblo.  Del mismo modo, ayudó a crear una milicia de más de diez mil indios, comandando varios de sus escuadrones y librando más de 30 combates, según consigna Telesur.

La historia apunta que el libertador argentino Manuel Belgrano le regaló su propia espada, agradecido por la estratégica laboral desempeñada por Azurduy como la primera mujer en integrar el Ejército Argentino. En 1816, participó activamente de lucha del país vecino, liberando al norte de Argentina del control español.

Referente indiscutida para las mujeres de la región

La heroína tuvo que vivir momentos críticos en medio de la lucha desatada, que le costó la vida a cuatro de sus hijos mayores. Poco después, mientras esperaba a su quinto hijo, fue herida en la batalla de La Laguna y su esposo murió intentando rescatarla. Aunque su cuerpo fue colgado por los españoles ante el pueblo, Juana se atrevió a rescatarlo en una operación liderada por cien soldados y tomó el mando ante las tropas.

Pese a todo, la aguerrida mujer murió empobrecida, en la provincia de Jujuy, a los 82 años de edad y aunque fue enterrada en una fosa común, un siglo después sus restos fueron exhumados y homenajeados en Sucre, donde descansan en un mausoleo en su honor.

En mayo de 2016, se estrenó la película de la heroína en Sucre, que pretende rescatar su historia como ejemplo de la valiente lucha de cientos de mujeres latinoamericanas que injustamente fueron olvidadas por la historia. En Bolivia, de todos modos, el nombre de Azurduy es sinónimo de orgullo y es considerada un referente para todas las mujeres.

En 2015 se selló un  homenaje por parte del presidente de Bolivia, Evo Morales, y la expresidenta de Argentina, Cristina Fernández, quienes inauguraron la estatua de bronce más grande de Argentina -un monumento de nueve metros de alto- en uno de los jardines de la Casa Rosada. También hay artistas que han alabado su ejemplo a través de hermosas canciones, como es el caso de Mercedes Sosa. Además, fue escogida por la colección “Antiprincesas” de la editorial Chirimbote, con el objetivo de acercar su ejemplo a las niñas, junto a otras grandes referentes como Violeta Parra y Frida Kahlo.

Todo y más, en homenaje a una de las más grandes heroínas latinoamericanas de la historia, que un 3 de marzo mostró toda su valentía y coraje en defensa de la libertad de los pueblos.