El próximo 4 de abril es la fecha elegida por el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil para dar inicio al juicio que deliberará si hubo irregularidades en la financiación de la campaña de Dilma Rousseff en 2014, de la que el actual mandatario, Michel Temer, fue vicepresidente.

El proceso podría costar el cargo a Michel Temer, quien ocupa el cargo de presidente desde el pasado agosto, cuando Dilma Rousseff fue destituida en juicio político por irregularidades en cuentas públicas.

El juicio contará con cuatro sesiones plenarias para la evaluación del proceso, todas ellas marcadas para la próxima semana.

El TSE evaluará si en la campaña electoral conjunta de Rousseff y el entonces vicepresidente Temer se infringió la ley y se cometió fraude en la contratación de servicios con el uso de dinero de origen ilícito.

La defensa del mandatario pretende que el jefe de Estado sea juzgado separadamente de Rousseff para evitar que su mandato sea anulado en caso de condena.