Una explosión tuvo lugar este lunes en el metro de San Petersburgo, en Rusia, por causas aún desconocidas, que dejó al menos diez personas muertas y otras cincuenta heridas. Los hechos ocurrieron en la estación de la Plaza Sennaya, una de las más concurridas por estar en el centro geográfico del sistema de transporte y tener combinaciones con otras dos líneas del metro.

Los servicios de emergencia del país señalaron que fueron dos estallidos en dos estaciones distintas de la red de metro, al interior de dos trenes.

Tras el estallido, se cerró la red de metro de la ciudad y los servicios de emergencia evacuaron los pasajeros que se encontraban al interior de las estaciones.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se encontraba San Petersburgo, su ciudad natal, cuando se produjo el estallido. Tenía previsto reunirse con su homólogo bielorruso, Alexánder Lukashenko, para tratar de rebajar la creciente tensión que se ha instalado entre sus países desde la crisis ucraniana y los pasos dados por Minsk para aproximarse a Occidente.

Putin afirmó que se están investigando las causas y no descarta que sea un acto terrorista. “Las causas no están claras, es demasiado pronto. Veremos tanto si se trata de terrorismo, como si es delincuencia común”.

El jefe del comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Víctor Ozérov, dijo que, “por supuesto, se dan todos los indicios de un atentado terrorista”.

Las autoridades hallaron otro artefacto explosivo sin detonar en la estación de Plaza Vosstaniya y fue neutralizado por los equipos de seguridad.

Así de produjeron las dos explosiones: