Este 4 de abril el Parlamento Europeo aprobó en Bruselas, con 640 votos a favor, 18 en contra y 28 abstenciones, un informe que indica al aceite de palma como una de las principales causas de deforestación del planeta.

El documento exhorta a la Unión Europea a tomar un papel más activo en la disminución del consumo del mencionado aceite, estableciendo la necesidad de eliminar su uso como componente de biocombustibles en 2020, así como de establecer un certificado único de producción que permita conocer el origen y condiciones de su producción.

Producido y exportado desde diferentes regiones de África, Asia, América del Norte y Sudamérica, principalmente Indonesia y Malasia, el aceite de palma se ha transformado en uno de los insumos más utilizados en la producción de alimentos, cosméticos y biocombutibles.

No obstante la producción masiva de este aceite en los últimos 20 años ha provocado graves impactos medioambientales como deforestación, pérdida de hábitats, conflictos ambientales e incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero. La pérdida de selvas tropicales utilizadas para la plantación de palmas africanas está poniendo en peligro además la supervivencia de un gran número de especies como el rinoceronte de Sumatra, el tigre de Sumatra y el orangután de Borneo.

Asimismo,  el aceite de palma ha sido relacionado con componentes peligrosos para la salud humana debido a su alto contenido de grasas saturadas (40-45%), por lo que su consumo continuado se asocia con la aparición de distintas enfermedades metabólicas debido al aumento que puede producir del colesterol LD, como también por contener altos grados de ácido palmítico, grasa con mayores posibilidades de provocar que células tumorales puedan iniciar la metástasis.

En Chile, el aceite de palma se encuentra en variados productos de marcas como Unilever (Sedal, Omo, Axe, Dave, Hellmann’s, Pepsodent), Nestlé, Kellogg’s, Burger King, McDonald’s, Colgate, Starbucks, Ferrero Rocher y Nutella entre otros.

Desde 2014, la Unión Europea exige a la industria alimentaria especificar en la etiqueta si se utiliza o no aceite de palma en la elaboración de sus productos, ya que antes este se disimulaba bajo el nombre de ‘aceite de origen vegetal’.

En el siguiente video, la eurodiputada checa Katerina Konecná, de Izquierda Unitaria, autora del informe comenta sobre el documento, no vinculante, recién aprobado por el Parlamento Europeo.