Pejerreyes es una localidad ubicada en la provincia de Limarí, a pocos kilómetros de Ovalle. Ya en junio de 2016, los vecinos del lugar denunciaron en televisión que la minera cuprífera China. Co usurpaba sus recursos hídricos y contaminaban la zona. Hoy, la misma empresa vuelve a generarles dolores de cabeza, pues se encuentran tramitando permisos ante el Servicio de Evaluación Medioambiental (SEA), para un proyecto no menor: la instalación de un depósito de relaves filtrados, con una capacidad de 1.734.265 metros cúbicos al lado de sus casas.

“Afecta la flora y fauna por la lluvia ácida que generaría; tenemos los vientos que expanden el material particulado –porque aquí hay mucho viento norte-; y, bueno, lo más grave será con el agua”, dijo Fernando Elorza, presidente de la Junta de Vecinos de la Comunidad de Pejerreyes. El dirigente agregó que la minera ya dejó el sector de Las Ánimas básicamente seco, y que ni siquiera significará una oportunidad laboral para la localidad: “Ellos van a necesitar solo 15 personas de planta, calificadas, y de hechos en este momento ellos tienen contratados un 99% de empleados de ciudadanía china”.

Concretamente, el proyecto está a nombre de la Empresa de Servicios Generales para la Minería Limitada, firma asociada a la cuprífera oriental. Han intentado obtener el permiso de instalación del relave en tres ocasiones, donde dos de ellas –agosto y septiembre de 2016- fueron rechazadas. Actualmente se encuentra en tramitación por tercera vez, y los vecinos de Pejerreyes podrán sumarse al Proceso de Participación Ciudadana (amparado en el Decreto 40/2012 y la Ley 19.300) desde este sábado 8 de abril.

En la instancia, explica Elorza, la comunidad presentará sus indicaciones y reclamos, y esperan que sea mejor que la primera y única vez que han podido tener un careo con la empresa, a fines de 2014. Esta vez, tienen pensadas un sinnúmero de indicaciones: “Lo principal es el agua, de hecho ellos en este momento están en un juicio en la Fiscalía de Lo Ovalle por usurpación de agua.”, adelantó Elorza, además de mencionar los problemas ambientales que ocasionará el pozo de relave con una alimentación de 60 mil toneladas mensuales de minerales, para una vida útil de solo 4 años y medio, según describe la misma empresa ante el SEA.