“Lo que Estados Unidos ha perpetrado es una agresión contra Siria que cruza las líneas rojas. A partir de ahora responderemos con fuerza a cualquier agresor o cualquier violación de las líneas rojas de quien quiera que sea, y América conoce nuestra capacidad de responder bien”. Así empieza el documento firmado por el llamado “centro de mando”, compuesto por tropas de Rusia e Irán, sumadas a las fuerzas beligerantes de la organización Hezbolá.

Difundido por agencias internacionales, la declaración apunta a la ilegalidad de la presencia militar de Estados Unidos al norte de Siria es ilegal, denominándola “fuerzas de ocupación”. Ante esta situación, los países y facciones que integran el apoyo a Siria aseguraron que aumentarán su ayuda al ejército del gobierno de Bashar Al Assad.

En una declaración oficial, el estado de Rusia aseguró que Vladimir Putin también conversó con Rohaní, e intercambiaron “opiniones sobre la situación en Siria”, donde “ambos destacaron que son inadmisibles las acciones agresivas de EE UU contra un Estado soberano en violación de las normas del derecho internacional”, señala un comunicado redactado por el Ministerio de Exteriores ruso.