El día de ayer el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, se refirió públicamente a la denuncia por violación y negación de ayuda que ha efectuado la hermana Francisca, ex integrante del claustro de las monjas clarisas. La mujer señaló que fue violada el año 2012 al interior del convento, que sus hermanas la abandonaron y que tuvo un hijo producto del crimen.

Al respecto, Ezzati contradijo el testimonio de la mujer. “Debo decir que sí fue escuchada, que su situación ha sido acogida”, apuntó, y que como iglesia se ocuparon del hijo engendrado. “Cada persona tiene que hacerse responsable de la vida que ha engendrado”, señaló.

La abogada de la hermana Francisca, Camila Maturana de Corporación Humanas, declaró el jueves a El Desconcierto que “cuando la hermana Francisca da en adopción al niño, ella se presenta al monasterio, vuelve a solicitar ser reincorporada y en el Arzobispado se entrevista con el Vicario de la vida religiosa, Aldo Coda, a finales de 2013. Ella le pide volver a ser reintegrada a algún monasterio y la respuesta del vicario fue: Hermana, deje que las aguas decanten”.