Faltan apenas dos semanas para que las y los franceses elijan al sucesor del socialista François Hollande que tomará el mando de la Presidencia de la República.

Las encuestas sitúan a la ultraderechista Marine Le Pen figura como favorita en la primera vuelta, que tendrá lugar el 23 de abril, y pronostican en competirá con el ex ministro de Hollande y candidato social-liberal Emmanuel Macron en la segunda vuelta, prevista para el 7 de mayo.

Sin embargo, no está todo dicho y habrá actores que podrían tener un papel decisivo en los comicios. En los últimos días, los sondeos han relevado la popularidad del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, de Francia Insumisa, quien subió seis puntos, alcanzando el tercer lugar en la intención de voto (18 por ciento) y superando por primera vez al conservador François Fillon, envuelto en un escándalo de corrupción.

El pasado domingo, en un acto frente al puerto de Marsella (sureste), celebró “el nuevo entusiasmo” en torno a su campaña. “La escuchamos, la sentimos, la victoria está a nuestro alcance”, expresó.

Mélenchon, de 65 años, es un ex senador del Partido Socialista galo, al que abandonó en 2008 tras observar su deriva derechista y sus políticas de austeridad, implementados durante los primeros años de la crisis financiera global.

Su programa electoral, que cuenta con el apoyo del Partido Comunista francés, conjuga keynesianismo tradicional con fiscalidad innovadora. Entre las propuestas del candidato de la coalición de izquierda destacan romper con los tratados europeos de la Europa “liberal”, la salida de la OTAN, el aumento del salario mínimo, la jubilación a los 60 años y la convocatoria a una Asamblea Constituyente para fundar una VI República.

Ménlenchon se declara admirador de los gobiernos latinoamericanos de inspiración bolivariana y simpatizante del ex precandidato presidencial estadounidense Bernie Sanders y del partido español Podemos.

En el ámbito internacional, criticó con fuerza lo que considera “una aprobación total” de Hollande y de la canciller alemana, Angela Merkel, del bombardeo de EEUU en Siria y se define como “el candidato de la paz”.

El abanderado de Francia Insumisa fue el más convincente en el debate electoral televisado celebrado hace una semana entre los 11 candidatos a las presidenciales. En la encuesta realizada tras el debate, obtuvo el 25 por ciento del apoyo de los telespectadores, incluso por delante del favorito a suceder a Hollande en el Elíseo, Emmanuel Macron.

Por detrás de Mélenchon en intención de voto, los sondeos sitúan al conservador François Fillon, con un 17 por ciento, y el socialista Benoît Hamon, con el 9 por ciento.