3 de mayo. Esa es la fecha tope para inscribir a los candidatos a primarias legales de cara a las próximas presidenciales y, también, para una decisión inevitable: la continuidad o no de la Nueva Mayoría. Luego de que el Partido Socialista definiera en votación secreta su apoyo a Guillier y el ex presidente Ricardo Lagos bajara indeclinablemente su candidatura, el escenario es incierto. El PPD está en ascuas y su directiva se reunirá hoy; el Partido Radical saca cuentas alegres y el Partido Comunista definirá su candidato el próximo 21 y 22 de abril. La Democracia Cristiana, en tanto deberá definir el 29 si proyecta a la coalición oficialista, o, por el contrario, presenta a la senadora Carolina Goic en primera vuelta.

Así, en las afueras de la fundación Democracia y Desarrollo no pasó inadvertida la parte del discurso de bajada de Ricardo Lagos que sonó a oráculo. “No todos compartimos el mismo sentido de urgencia ante la amenaza de una dispersión estratégica de las fuerzas progresistas y una ola de restauración mercantilista y conservadora que puede durar muchos años”, señaló el ex presidente, el primero del sector en llegar a La Moneda luego de Salvador Allende.

Elisabet Gerber, directora del programa de opinión pública de la Fundación Chile 21, considera que lo de Lagos fue “una advertencia muy fuerte en referencia a lo que la presidencia de Piñera podría significar”, añadiendo que el Sebastián Piñera del 2017 no es el de hace siete años que apuntaba al centro, sino que ha hecho claros guiños a la UDI y más allá y presenta “una pulsión restauradora de un modelo neoliberal macizo, el revanchismo contra las reformas”. 

La amenaza de la “dispersión estratégica” a la que apunta el ex presidente Lagos es clara. Todos los sectores han puesto en duda la continuidad de la Nueva Mayoría en caso de que se llegue sin un candidato o candidata de unidad a la primera vuelta. Y, en ese caso, la victoria de Sebastián Piñera se da por sentada.

Para el analista electoral Mauricio Morales esto se evidencia en que “la alianza que sustenta a la Nueva Mayoría está en su momento más crítico desde que se fundó la Concertación. Nunca habíamos asistido a un escenario de guerra civil como el que existe hoy entre los partidos, e incluso dentro de partidos”. En el análisis del académico de la Universidad de Talca, el que la derecha sea tan ampliamente favorita para ganar los próximos comicios presidenciales es otro hecho inédito, lo que se une “a una posible bifurcación de caminos en las listas parlamentarias”. 

La posibilidad de la continuidad

FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

Descuadres a la hora de votar proyectos del programa en el Parlamento, desafección de los partidos con la presidenta Bachelet y baja capacidad de proyectarse son hechos anteriores al debate por las candidaturas presidenciales. Para Elisabet Gerber, la Nueva Mayoría “está en crisis prácticamente desde que empezó el gobierno”, el año 2014.

En la mirada de Mauricio Morales, existe un factor que podría empujar el camino para la proyección de la coalición gobernante y ese es, paradójicamente, Ricardo Lagos Escobar. Según proyecta el analista, “los temores de Lagos no involucran sólo a Piñera, sino también son a la posibilidad de que se instale una candidatura populista desde la figura de Guillier”, algo que para Morales se habría evidenciado en el discurso de su bajada ayer. Así, según considera Morales, si Lagos se posiciona desde un eje institucional “podría tener incidencia en, al menos, unir a los bloques más antiguos de la Nueva Mayoría detrás de Goic para que sea la candidata unitaria”.

Desde la Fundación Chile 21, Gerber cree que aún no se puede dar por muerta a la Nueva Mayoría. “No sé si está superada, hay partidos importantísimos con representación nacional allí. Las dirigencias de los sectores progresistas, que están en varios partidos, deberían estar ya mismo buscando caminos comunes, pese a que se siga el camino de primarias o disensos. Sería muy torpe que desde el progresismo no se conforme una coalición amplia, que supera guetos generacionales y de elites. No podemos equivocar al enemigo, y eso incluye también al Frente Amplio”, apunta.  

En la Democracia Cristiana, en tanto, liderazgos tan poderosos como Mariana Aylwin o Andrés Zaldívar han planteado abiertamente que las primarias serían un suicidio político al enfrentarse 5 a 1 con las otras fuerzas.

Sin embargo, Mauricio Morales ve en el mismo temor de Lagos la posibilidad de la continuidad de la Nueva Mayoría. “Existe una sola forma de que pueda mantenerse unida al menos. Esa forma es Lagos. Hoy sería mucho más decisivo que cuando era candidato. Si él le entrega su apoyo a Carolina Goic y lo hace explicitando que ese apoyo es válido para primarias entonces podría provocar que en la Nueva Mayoría haya una primaria Goic-Guillier y la coalición llegue unida a noviembre”, explica. 

¿Por qué un ex mandatario que se acaba de bajar de una candidatura presidencial invertiría energía y capital político en esa misión? Según el analista de la Universidad de Talca, porque en las condiciones políticas actuales de la candidatura del periodista y senador independiente “no cabe duda de que Lagos prefiere que Piñera sea presidente a Guillier”, dice Morales.