Jesús murió por nuestros pecados. O eso dicen. Para la tradición cristiana, la Semana Santa es una instancia donde los creyentes hacen un sacrificio tal como el que hizo el hijo de Dios, quien tras hacer las 14 estaciones del camino de la cruz fue crucificado por el Imperio Romano.

Entonces, la Santa Iglesia Católica sugiere a sus fieles hacer una penitencia. ¿Cuál es esa penitencia? No comer carne, como acto de austeridad, empatía y caridad.

El mismo Código de Derecho Canónico lo dice. Según el Canon 1252, “todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo”.

Ahora, en la previa de Semana Santa, donde millones piensan en las mini vacaciones y en salir de sus ciudades para relajarse, también comienza el auge de la venta de pescados y mariscos. Con los años, esta tradición religiosa se convirtió en una perfecta excusa para que los mercaderes aumentaran abismalmente los precios.

Esta forma actual de acercarse a la espiritualidad y a la austeridad llevó a la periodista Verónica Schmidt a hacer un cuestionamiento a la cristiandad vía Twitter. En la red social, la conductora de CNN hizo un cuestionamiento frente a estas fechas: “Pregunto a los creyentes: ¿Los mariscos son sinónimo de austeridad? Con esos precios abusivos esta semana mejor comer legumbres u otras cosas”.