La homosexualidad continúa generando amplios debates desde la religión. Y es que diferentes cultos se plantean discursos con terribles castigos, por parte de dios, para las personas que tengan atracción sexual por otras de su mismo sexo.

De hecho, la Biblia dice en Levítico 20:13 que los homosexuales han de morir, sin especificar si se refiere a una condena divina o si merecen ser asesinados.

Para el licenciado en Teología por la Philosophisch Theologische Hochschule, Alexandre Awi ,en su texto ‘¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?’ establece: “El posicionamiento de la Iglesia en general ha sido muy negativo en la valoración de este tipo de postura o comportamiento sexual. Históricamente hablando, la Iglesia cristiana, tanto católica como protestante, siempre ha condenado las ‘prácticas homosexuales’”.

Para el pastor evangélico de la Iglesia Renuevo en Lebu, Roberto Pino Leal explicó a BioBio Chile que este versículo está escrito en un “contexto de Ley que ya no corre para la Iglesia. Lo que sí corre es el propósito moral, que aún está vigente”.

“La Biblia es clara en señalar tanto en el antiguo testamento como en el nuevo testamento que la única relación natural es la de un hombre y una mujer“, agrega el pastor.

“La opinión de la Iglesia es muy diversa, pero en su mayoría la Iglesia Evangélica ha sido de una línea: Los homosexuales, lesbianas, transgéneros, y transexuales deben ser amados y aceptados con el amor de Dios, y ayudados a encontrar su verdadera identidad sexual ya sea la de un hombre o una mujer”, detalló.

En tanto, los Testigos de Jehová, su respuesta va más allá y establecen que para Dios está prohibida la homosexualidad, también el sexo anal y oral, además de masturbar a otra persona: “Dios creó al hombre y la mujer, y él estableció que las relaciones sexuales sólo deben tener lugar entre esposo y esposa (Génesis 1:27, 28; Levítico 18:22; Proverbios 5:18, 19). Así pues, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo o entre un hombre y una mujer que no sean esposos están prohibidas por Dios (1 Corintios 6:18). Dicha prohibición abarca el sexo oral y anal, así como masturbar a otra persona”.

Por su parte, el Arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí , explicó hace años que la Iglesia Católica “distingue entre la condición homosexual y las prácticas homosexuales”.

“En relación a la condición homosexual, plantea que esas personas no han elegido ese estado de tendencia homosexual, por lo tanto, se requiere respecto de ellos un trato digno como todo ser humano, sin embargo, piensa que las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo son claramente inmorales porque no tienen las dos notas fundamentales que se le pide a una relación sexual”, dijo Chomalí, indicando que esas notas fundamentales son: que una relación sea entre un hombre y una mujer; y que tenga fines reproductivos.