Marco Enríquez-Ominami (MEO) enfrenta su tercera elección presidencial con el PRO, partido que fundó. El cabecilla progresista brindó una entrevista con el diario La Tercera, donde aseguró: “Mi certificado de defunción lo he visto firmado varias veces. No hay elección en que no me hayan dado por muerto. Estoy convencido de que estamos más fuertes, más preparados y más cerca de ganar. No imagino que alguien quiera una continuidad sin cambios, y no imagino que alguien quiera volver al copago, como Piñera”.

El candidato del PRO explicó que aprendió de las elecciones anteriores y que hoy está por realizar un acercamiento a la Nueva Mayoría. “Eduardo Frei y yo fuimos la expresión de una profunda incapacidad de conversar. El mundo progresista se reúne, pero no escucha. El mundo progresista debe entenderse con la Nueva Mayoría, con los varios frentes amplios que hay”, explicó.

MEO espera que “la DC, su base, su pueblo, le hagan ver a sus dirigentes que los están conduciendo por un camino que va contra el muro. Les pasó en 2013 con Orrego, les pasó el 2009 con Frei, hace mucho rato que el pueblo democratacristiano es más astuto que sus dirigentes”.

El candidato, quién no supera el 2% de las preferencias en las encuestas, agregó que “para los que defienden una sociedad de privilegios, mostrarnos divididos es negocio”. Por eso, “voy a hacer todos los esfuerzos por mostrar lo que me une con la DC, más que lo que me desune, más lo que me une con el PC que lo que me desune”.

Sin embargo, MEO explicó que han intentado de muchas maneras contactarse con la falange, pero sin éxito. “No logro entender cómo es que la dirigencia democratacristiana tiene estómago para reunirse con la UDI mil veces y no le alcanza la digestión para reunirse una vez con un dirigente del PRO”, sentenció.