Fue en inicio de los ’80 que Félix Muñoz Lascarro, más conocido como Pastor Alape, ingresó a las Farc, y fue en 2010 cuando reemplazó al Mono Jojoy -Víctor Suárez Rojas, abatido en la Operación Sodoma- en uno de los siete miembros del secretariado de la organización. Además de una serie de órdenes de captura en su contra, el gobierno de Estados Unidos ha ofrecido $2,5 millones de dólares por información para su captura por acusaciones de un supuesto vínculo con el narcotráfico -algo que Alape ha negado-.

El también integrante del Consejo Nacional de Reincorporación para el Acuerdo de Paz habló con el periodista Mauricio Leandro en entrevista con La Tercera, donde analizó el encuentro que tuvieron con el presidente Juan Manuel Santos en Cartagena. “Todavía se notan líneas de negociación en el marco de la implementación”, dijo Alape, y luego agregó: “El gobierno no ha cumplido, pero tenemos que mostrar que la sociedad en sus diversas acciones va a hacer que cumpla”.

Alape además recalcó que en este proceso “no sólo se va a reincorporar la comunidad guerrillera, se van a reincorporar al país regiones que han sido marginadas”. Además habló del otro grupo de las Farc que hará actividad política, recordando la traumática experiencia de la Unión Patriótica, nacida de un proceso de paz similar con el presidente Belisario Betancour y que terminó con más de 3.500 muertos.

Consultado por si el escenario sería distinto ahora, el secretario de las Farc señaló que otros procesos y organizaciones como la guerra de los mil días, el Movimiento 19 de abril, el Ejército Popular de Liberación de Colombia o el Quintín Lame han terminado de igual forma. Sin embargo, señaló que “hay una comunidad internacional más activa en exigir que los compromisos se cumplan y hay un importante número de colombianos que entienden que no podemos volver atrás. Por eso creemos que las condiciones que caracterizan esta coyuntura posibilitan desarrollar la acción en otras condiciones. Ahora, siempre está el riesgo de que nos maten, eso no se desmonta en una década”.

Sobre el perdón, Alape dijo que han desarrollado “acciones que van desde un punto de vista ético y moral respecto a nuestra responsabilidad en la guerra, poniendo la mayor carga de energías en hechos concretos como es la limpieza o descontaminación de territorios minados. Hemos dicho que vamos a desminar el territorio y los corazones del odio”.

Respecto a lo que venga a futuro, el comandante afirmó: “Estamos más preocupados porque no pase lo que ocurrió en El Salvador o lo de Centroamérica o lo que ha pasado en procesos de paz pasados en Colombia. No queremos que ninguno de nuestros compañeros terminen en estructuras criminales, esa es la preocupación. Estos son 10 o 15 años trabajando para poder generar otras condiciones, otro ambiente político”.